El sueño de todo niño de mi edad es el hecho de que tus padres siempre estén unidos, pero eso no fue en mi caso. He presenciado junto a mi hermano menor el cómo mis padres se maltratan verbalmente, el cómo mi madre se encierra en su habitación y pasa casi todo un día con una botella de licor en su mano y hundida en un mar de llanto. Papá por su lado solo intenta remediar lo que hizo, pero no hay vuelta atrás, engaño a mamá, tuvo una hija con otra mujer y no hay nada que pueda hacer para que mamá lo perdone. Como cada madrugada me despierto con un mal sabor de boca, con mi pecho y frente empapada en sudor, no me queda de otra que ir a la cocina por un vaso de leche tibia y volver a la cama. Por suerte siempre dejan todo a mi alcance y así no hacer ruido y todo se lo agradezco a Margarita

