Después de ir a mi habitación, colocarme ropa y bajar nuevamente a la sala, el aura incomoda no se espantaba. Encuentro a Roy, parado junto a la librera, su madre esta con la mirada en un punto fijo, el pelinegro ni siquiera hizo el intento de ir a cambiarse, en el momento en que ambos se miraron, ninguno dijo palabra alguna. Le invite a pasar, era lo mínimo que debía hacer, no estoy realmente muy clara en que ha de tratarse su visita, pero se que todo tiene que ver con la hermana de Roy. Dejo sobre la mesita de noche tres tazas de té y algunas galletas, por suerte la despensa está llena de comida y tengo algo que ofrecerle a esta señora. Se que es una mujer no querida, que Roy la desprecia al igual que su padre y hermano, pero yo no puedo ponerme en plan de despreciarla ya que debo fing

