NARRA GIA —Buenos días Domine. —Buenos días—Saludé mientras ingresaba por el arco principal de la entrada de la casa de mis padres—¿Esta mi madre y Galia? —Si, si lo están—Comentó la criada dándole una agradable bienvenida e indicándoles a mis guardias que podrían pasar a la cocina a tomar algo para el frio que ya comenzaba a sentirse con intensidad, nada mejor que una bebida caliente—Les agradara su visita pues han estado de buen humor desde hace unos días. —¿Y papá? —Rápidamente me disculpe—Oh, lo olvidaba, estoy segura que preside la reunión del senado el día de hoy. —Así es. Tenia en conocimiento esa reunión porque Maximilian llevaba enfadado con eso desde que su padre le había dicho que debía acompañarlo, era gracioso mirarle con ese semblante serio en cada momento y como las es

