"Creo que puedo arreglarlo..." pensaba mientras mis pensamientos se entrelazaban con las dudas que me atormentaban. "Iremos a su manada, sé que lo más probable es que él esté ahí." Pero a pesar de la determinación que trataba de transmitir, el miedo se colaba en mi mente. "No sé qué esperar de todo esto... Tengo miedo de que les pase algo..." Mi respiración se aceleraba al pensar en todas las posibles amenazas que podrían surgir. Después de todo lo que había sucedido, no podía evitar sentirme vulnerable, desbordada por la incertidumbre. Salí del cuarto con pasos lentos, cada uno pesado, como si mi propio cuerpo estuviera resentido de la tensión que me rodeaba. Me dirigí hacia Matías, con la intención de disculparme. Sabía que él no tenía la culpa de lo que estaba pasando, pero el peso d

