Aria El aroma del ratatouille inunda la cocina mientras observo a Eli cortar las verduras. Su rostro juvenil muestra concentración absoluta en cada corte. —¿Estás segura que no quieres que te ayude? —pregunto, admirando su técnica. —No, Aria, quiero sorprenderte. Además, necesito practicar para cuando decida entrar a la escuela de gastronomía —responde con una sonrisa brillante. Han pasado dos días desde el incidente con Eva. La amargura persiste mientras pienso en Lucien y su silencio. *Solo fui un acostón más*, me reprocho internamente. El estruendo de risas infantiles interrumpe mis pensamientos. Eric y Evans irrumpen en la cocina como torbellinos. —¡Tía Aria! —gritan al unísono, sus caritas resplandecientes de alegría. —¡Mis pequeños cometas! —los abrazo con fuerza—. Les present

