Veronika no estaba del todo a gusto con el hecho de tener personas a su cargo, ni que la tratasen como líder o heroína. Ella se desligó de su familia y de Kirill y Roca para cumplir su venganza. Veronika tuvo que soportar el dolor de la recuperación, de las heridas que destilaban sangre, y también todo lo que le contaron a Veronika sobre la persecución de Roman. Los hombres tuvieron que encerrarse en esa cueva para poder liberarse de la cacería, y parte de las personas que Veronika salvó, estaban con ellos en esa cueva, soportando mucho, pero libres. —Podemos hacer lo que dice, esta misma noche —dijo Tormenta cuando llegó a la habitación donde la tenían. Veronika intentó sentarse, pero las heridas estaban frescas. Necesitaría mucho tiempo para sanar, y el tiempo era algo que ella no tení

