Veronika dejó que el agua de la ducha cayera sobre su rostro, cabello y pecho. Ella cerró los ojos y elevó las manos. Nunca se sintió tan bien estar limpia, como lo fue en ese instante. Mientras el agua arrastraba dos días encerrada en esa jaula de cadáveres, Veronika abrió la boca y dejó que bajara por su garganta. Aun no había comido, pero si bebió un par de bebidas que dejaron en su habitación. Todo estaba tal cual lo dejó, y la ropa la desecharon en cuanto se la quitó. La podredumbre que emanaba de la ropa y la piel de Veronika, necesitó varias esponjas para eliminarla, y aun así, dentro de ella continuaba la hediondez de los cuerpos. Veronika restregó el champú en su cabello y enjuagó. Veronika pensó mucho esos dos días, y aparecerse como Carrie ante Roman, solo fue el comienzo. Habí

