Capítulo 74 – Plan de escape

1812 Words
Kayden Molestia, ira, decepción, coraje y preocupación eran que sentía en el momento que vi lo que esa loca había hecho, es que no lograba comprender su estúpida obsesión. No le basto con idiotez de ir a mi casa e intentar meterle estupideces en la cabeza a mi esposa, ahora se mete con la tranquilidad de mi familia. Ellos al enterarse de esto me iban a quemar, vivió, sobre todo el abuelo, un escándalo por mujeriego es una cosa, pero uno por infiel es un pase directo a la hoguera. Por suerte tenía muchas amistades de todo tipo y talentos, uno de ellos era el mejor hacker que había conocido cuando fui estudiante, Bora me ayudo a eliminar el video y los comentarios del mismo de las redes. Sin embargo, sabía que eso no sería suficiente, claramente con este acto Monse nos hacía saber que no se detendría hasta arruinar nuestro matrimonio. Tenía ganas de ir a buscarla para gritarle y ponerla en su lugar, pero era algo que ya había hecho y no funciono, además, Ava tenía razón, eso es lo que ella quería, arrastrarme a ella para generar un nuevo escándalo. Tomé la mano de mi esposa para regresar de nuevo a casa, aunque el problema estaba temporalmente controlado, Eros me sugirió que lo hablara con mis padres, ellos contaban con las influencias para controlar los escándalos familiares. Subimos al auto y cuando estábamos a punto de partir, mi teléfono timbró, Ava lo tomo de la porta, vasos, me lo mostró y sentí que la sangre me hirvió al ver que se trataba de ella. Iba a ignorarlo, sin embargo, Ava respondió poniéndolo en altavoz. — ¿Qué quieres Montserrat? – respondí evidentemente molesto. — Uy, vaya, ahora ni siquiera no hay un saludo cordial. — intento bromear aumentando mis ganas de estrangularla. — Déjate de estupideces y dime, ¿a qué juegas, he?, intentas hacer que te odie más, porque lo estás logrando. — No, no sé de qué hablas – intento hacerse la inocente, pero se le olvidaba que la conocía muy bien. — Deja de hacerla la inocente porque no te queda, eres cualquier cosa menos inocente. — respondí irritado y la escuché bufar molesta. — te lo advierto, no dejaré que arruines mi vida Monse. — Kayden después de lo que hemos pasado juntos, me tratas de esta manera. — Es lo que te mereces después de demostrar lo bajo y sucio que puedes actuar, no te basto con ir a mi casa y decirle cosas sin sentido a, ¡Mi esposa!, sino que ahora intentas provocar a los medios en mi contra y mi familia. — Nunca he querido perjudicarte, yo solo intentaba hacerla ver que a mi lado lo tenías todo y que ella jamás podrá compararse conmigo, sé que solo estás con ella por el antojo, es bella e inexperta. Y lo que paso con la prensa fue solo un acto desesperado para que vuelvas a mí. — Eres una demente… pero tienes razón en una cosa - ella me mira en espera de Ava no se compara ni se comparará jamás contigo… de ninguna manera posible… mi esposa es simplemente un millón de veces mucho mejor mujer que tú. Ella es un ángel a lado tuyo, así que deja de meterte con ella o lo pagarás. Ahora deja de molestar, sabías perfectamente lo que pasaría y aun así lo hiciste, esa es una muestra de que no sientes amor sino capricho. — Lo hice porque no encuentre otra manera de llamar, además después de flexionar sobre ellos, solo debo decir una cosa. Lo he aceptado. — ¿Qué cosas? — fruncí el ceño. — Puedes disfrutar todo lo que quieras de ella, bueno, no es nada que no te hubiera permitido antes, así que creo que perdí la cabeza — dijo y la cara de mi bella muñeca entristeció, apretó las manos en puños y se contuvo para no hablar. Juro por lo más sagrado que quería atravesar el teléfono y estrangular a esa mujer con mis propias manos por herirla de esa manera. — Cállate Montserrat, ten al menos un poco de dignidad, además, yo no necesito de tu permiso para disfrutar de mi matrimonio, dices que tenía todo a tu lado, ¿qué es eso? — Sexo en todos los sentidos, claro, también amor y la libertad de hacerlo, quisieras con quien lo quisieras porque sabía que eras mía y sé que lo siegues siendo, solo estás confundido. — no pude evitar la risa sarcástica. — ¿Amor?, ¿libertada?, ¿confusión? – respondí irónico – por favor… no le llames amor a una relación tóxica basada solo en sexo y nada más, por todos los cielos, comprende ya que hace tiempo dejé de amarte, si es que alguna vez lo hice. — Claro que me amaste. — Lo hice alguna vez hace mucho, pero ya no más… creo que solo estaba contigo por costumbre y por los largos años que teníamos de amistad. — hice una pausa y volteé a ver a mi bella esposa que no pudo contener las lágrimas. Una sonrisa dulce y agradecida se dibujó en el rostro de mi muñeca, acaricié sus mejillas limpiándolas, mientras se mantenía en silencio, supongo que era más prudente que yo. — Kayden como te atreves a decirme esas cosas… tú me amas, yo lo sé, te conozco bien y sé que solo estás confundido por ella. — No hay peor ciego que el que no quiere ver Monse, en fin… basta de palabras sin sentido… adiós. — No me importa lo que digas, te advierto, no me daré por vencida hasta que regreses a mí – gritó histérica. — Pues te deseo suerte con eso. Colgué, pues no tenía ganas de seguir con la absurda conversación, esa mujer estaba renuente a escuchar razones. Voltee a ver a mi bella esposa y la note un poco seria, la abrace y le hice saber que la amaba con un profundo beso. Mientras conducíamos de regreso a la casa en un silencio un poco incómodo, mi madre llamó para advertirme que ya sabían lo del video y que nos esperaban en casa y en cuanto llegamos fuimos interceptados por mis padres. Me miraron con desaprobación y me pidieron ir al despacho con ellos a solas, Ava subió a nuestra habitación en compañía de Gaby quien estaba de visita. Al entrar no dudaron en cuestionarme sobre la situación, entonces comencé a explicarles sobre mi situación actual con Monse y que estaba actuando así por despecho. Y también agregué que el video había sido borrado por un amigo, a lo que ellos que no era suficiente, ya que los medios no tardarían en hacer de ese pequeño asunto un gran chisme. Por lo pronto, se encargarán de contener la información y evitar que el abuelo se enterara, puesto que había estado un poco indispuesto y delicado de salud. Ellos comprendieron mis explicaciones y aunque sabían que estuvo mal lo que hice referente a tener una relación clandestina después de casado, decidieron apoyarme en cuanto les dije que amo a mi esposo y que estoy dispuesto a todo por ella. Al poco tiempo aparecieron mis hermanos y la tía para reclamarme por mis acciones y alterar la paz de la familia. — Creo que a todos se les están pasando por alto algo muy importante. — Y, ¿Qué es eso? – pregunte y ella me miro con desdén. — El padre de Ava, si ese hombre se entera, enfurecerá y vendrá a armar un escándalo que alterará a tu abuelo, si le habla sobre el intercambio de esposas. — ¿De qué intercambio hablan? – pregunto Kendal curioso. — Kayden iba a comprometer con Gabriela originalmente, pero el día de la pedida de mano, cambio de opinión y eligió a Ava por capricho y tus padres decidieron seguirle el juego como siempre. — dijo de una manera altanera que todos me voltearon a ver estupefactos. — Pero, ¿Qué es lo que pasan por tu cabeza, he? – pregunto Karin. — Las cosas no son como lo parecen, pero ese no es el tema ahora… solo quiero informarles que mi amigo me ayudara a controlar las redes por si aparece alguna otra nota informativa. — Eso no será suficiente, necesitas desaparecer el ojo público por unos días, así que se me ocurre que nos vayamos de viaje de fin de semana. — ¿A dónde? — Aspen… la verdad es que Orlando y yo teníamos planes de ir e invitarlos a todos, ya se lo había comentado a Kayden. — dijo y sé que se refiere a nuestro plan de llevarnos a la pareja en crisis para una reconciliación de emergencia. Se veían tan patéticos sufriendo cada uno por su lado como almas en pena, que sin duda teníamos que hacer algo. — Esa me parece una excelente idea – respondió mi madre. — considero que mientras se divierten en parejas podrían tomar algunas fotos y videos felices para publicarlos. De esa manera, los internautas se convencerán de que Kayden está felizmente casado con Ava y Montserrat quedará muy mal parada. — Y que pasara con Gerardo – pregunté un poco preocupado. — Dejamos manejarlo a nosotros, ya se nos ocurrirá algo. No quería admitirlo, pero la bruja tenía razón, ese hombre era capaz de arder troya, sobre todo después de nuestro pequeño altercado, para que dejara de tocar a su familia. Además, también me preocupaba el hecho de que podía utilizar esta situación para separarme de su hija y llevársela para entregársela a otro hombre. Desde que papá me habló sobre ello no dejo de pensar que Gerardo San miguel sin duda era un psicópata capaz de vender su alma al diablo por dinero. El plan se puso en marcha, todos acordamos salir por la tarde hacia Aspen y dejaríamos que ellos se hicieran cargo de la situación si se complicaba. No obstante, mi padre sugirió un giro inesperado para cambiar la atención del público y sugirió que Ava y yo fuéramos los modelos para la nueva colección de joyería que estaba a punto de salir al mercado. Además, de retomar los planes de la boda, comenzando por la toma de las fotos, lo cual me pareció una grandiosa idea, ya que Ava sería mi esposa no solo por la ley del hombre sino la de dios. Al terminar con la audiencia familiar, subí a la habitación para contarle a mi esposa sobre nuestro plan de escape para el fin de semana, era jueves y regresaríamos hasta el domingo o lunes. Además, era una grandiosa oportunidad de llevarla de paseo, me gusta ver su cara cada vez que conoce cosas nuevas y sé que los bellos paisajes de Aspen le van a encantar. Al menos algo bueno pasará después de todo este show…
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