WASHINGTON Abby tenía dudas sobre el periodico. Christina se había marchado antes de poder verla porque no quería agobiarla más de lo que la pobre chica debía de estar. La mujer había ofrecido su ayuda a Evan diciéndole que tenía algunos contactos en el peoridico y que estos podían ayudarlo. Evan se había negado, no creía que seguir intentado cubrir el sol con un dedo funcionara. Llamaría a su madre en caso de ser necesario pero lo que había decidido no tenía nada que ver con los demás. Había tomado una decisión. Cuando Abby se levantó de la cama se dió cuenta que su marido no se encontraba. Preguntó a las mucamas sobre su paradero y amablemente le información que Evan había salido después de la visita de su madre. Decidió enviarle un mensaje pero no contestó. Eso la preocupó, pero

