Grillo despertó a Tamara a las 3:30 a.m. Ella abrió los ojos asustada, se veían algo rojos incluso. Él le acarició el pelo y le rogó que se tranquilizara; no se trataba de nada malo, sino de un simple recordatorio de que tenían que entrenar. Ella vio la hora, miró a Grillo y trató de volver a dormir. Él la descobijó, fue a poner un poco de café, y luego la llamó de nuevo para ir juntos a entrenar. Ella negó con la cabeza.
—Dame solo un mes —insistió.
Ella se puso en pie, fue a lavarse los dientes, se colocó ropa para entrenar y un abrigo encima. Tomó la taza de café para llevar y el celular. Grillo le recordó que luego tendrían la clase de baile y que tenía que trabajar, así que era necesario llevar sus cosas. Ella gruñó frustrada y él rió mientras recogía sus cosas y hacía una maleta con ropa y demás.
Cuando bajaron, se encontraron al encargado del mantenimiento del edificio. Tamara, con su dulce tono de voz, lo saludó:
—Don Emmanuel, buenos días.
El hombre sonrió y se acercó a saludarla con un apretón de mano.
—Tamarita, chiquita bonita…
—Quiero ese desastre resuelto para cuando regrese en la noche. Si no, me voy a ver en la pena de convocar a los vecinos y pedir que lo remuevan del cargo.
—Tamara, ya yo llamé, pero no todos pagan la cuota comunal y no es en su piso.
—Es en el piso debajo del mío, lo cual lo hace más peligroso para mí —dijo, y le tomó una foto a la pared y otra al señor—. Quiero esto arreglado y también la puerta. Ayer un hombre intentó meterse a mi casa con la excusa de que era la policía, a las doce de la noche. Casi me da un infarto, y la puerta se abre con un empujón. ¿A dónde se va el dinero? ¿Dónde está reflejado el pago del mantenimiento mensual? ¿La plata? ¿Algo? —preguntó enojada.
El hombre intentó responder algo, pero ella, en un tono más alto, lo interrumpió:
—Lo quiero todo arreglado para hoy.
Tamara siguió caminando mientras escribía en el celular. Se le notaba lo enojada en cada golpe que daba a las letras en la pantalla. Grillo le abrió la puerta del auto y ella le dio las gracias. Cuando subió, él leyó el mensaje y luego le contó el chisme del edificio y el origen de ese desorden.
—¿Por qué estás tan aferrada al edificio? Si tantos abandonaron y algunos han vendido, ¿no sientes que es una mala inversión?
—No estoy lista para irme.
—Es válido. Yo viví en un apartamento chiquito hasta que mis fans supieron. Eso es lo que me preocupa: la gente empieza a tomar interés en ti, y me gustaría que estés más segura. Así que tal vez unos llavines más dentro de la casa, ventanas reforzadas y una alarma para que puedas tener acceso a un servicio de emergencias. Es solo por tranquilidad.
—Lo tomaré en cuenta.
—Te pasaré los datos de los que conozco, te van a amarlo.
Tamara sonrió agradecida, porque la verdad no se sentía tan segura en el lugar, pero cada vez que iba a irse alguien lo exigía como si fuese una decisión que ellos debían tomar por ella, y ella se emperraba en quedarse.
Cuando llegaron al apartamento, Grillo se cambió y de inmediato se pusieron a calentar. Iniciaron con una caminata tranquila en la caminadora, luego un poco de pesas. Para ella era una merienda; para él, un “preentreno”.
Ella lo acompañó al ensayo de baile, lo cual le resultó emocionante. Le presentó a todo su equipo de bailarines y bailarinas. Todos eran encantadores: cuerpazos, sonrisas, súper peinados, actitud y habilidades.
—Estás para observar.
—Vamos a enseñarle a moverse —comentó Grillo, y le dio un beso a su coach.
—Tamara, tienes pies bonitos, de bailarina.
—Sí, iba a clases de baile.
—Aquí empezamos a calentar con un baile urbano. Vamos con un poco de todo: salsa, merengue, pop, hip hop, reguetón, twerking, y luego pasos para las coreografías. ¿Estás dispuesta, Tamara?
—Tengo que aprender.
—Sí.
La clase había sido fabulosa, de verdad que sí. La energía, el movimiento, lo profesionales que eran… y también le dio la oportunidad de ver a Grillo interactuar con sus bailarines, escuchando sus opiniones y solicitudes. Estaba a cargo de todo, incluso cuando parecía que no lo estaba haciendo.
Al final de la clase, Grillo presentó a Tamara como su mánager, la coordinadora de eventos y agendas.
—Yo trabajo con Grillo como marca, me corresponde estar en todo y con todos ustedes. Quiero reforzar que ninguno de nosotros está tolerando el acoso s****l. No estamos interesados en negarle a nadie el placer de compartir su cama libremente, pero no nos encantan las relaciones con gente poco profesional. Eso quiere decir que, si están acostándose con Grillo y él con cinco personas más y están molestos o molestas en el escenario, eso no debe notarse. No quiero dramas de ETS como si fueran resfriados. La gripe es gripe, está en el aire. El sexo durante la gira se tiene con protección, por su bien y la paz mental del resto del equipo. Tómenlo en cuenta: la abstinencia es lo mejor —guiñó un ojo y todos rieron—. Tienen una visita médica obligatoria. Las compañeras de Recursos Humanos estarán conversando con todos ustedes y pueden pasar a firmar sus contratos laborales, de confidencialidad y compromiso, la responsabilidad patronal, el seguro y todo el papeleo habido y por haber.
—¿Acuerdo de confidencialidad?—pregunta una de las chicas evidentemente molesta ante la sugerencia de falta de confianza.
—¿Recursos Humanos?
—¿Políticas de confraternización?—comenta otro de los chcios
Todas las dudas cayeron sobre Tamara y Grillo salió por un café mientras ella lidiaba con la avalancha de preguntas. La joven fue sincera y les explicó que no estaban simplemente señalando a un grupo de trabajo, sino a todos: bailarines, técnicos, músicos… todos los que iban en el tour seguirían las mismas reglas.
—Incluso Grillo. —El joven entró con un par de cafés y la vio indignada.
—¿Grillo qué?
—Esta gira va a ser tratada como una empresa por nuestra parte, y vamos cubiertos por todos lados. Ha habido filtraciones recurrentes en el equipo —comentó y les mostró evidencias de diferentes publicaciones de reporteros: un bailarín aseguraba ser “fuente interna”, los técnicos del show reportaban… La joven se encogió de hombros. Incluso comentarios sobre la vida personal del cantante.
—Es una forma de acoso y no lo voy a permitir. Así como hoy twerkeé mal y me dieron sus tips y nadie se rió, solo buen rollo. Quiero que todos mantengamos la amistad, la familiaridad y el respeto.
—En el contrato que nos enviaron hablan de nuestras r************* . Yo trabajo con marcas.
—Y me parece genial, de verdad. Los felicito, y ese ingreso extra es espectacular. Pero tiene que ser analizado por mi equipo. Si estás promocionando el uso de drogas en r************* , considero que no va con la imagen del equipo. Y soy muy consciente sobre el pasado de Grillo, y respeto muchísimo a los que consideran el uso recreativo de cualquier droga, incluido el alcohol, pero durante la gira todo lo ilícito se queda en su casa. Si tienen un problema, renuncien ya. Este equipo ha sido investigado dos veces por tráfico de drogas y ya tenemos demasiada presión mediática, de permisos, organización y demás como para ser vistos como dealers. En la gira nacional está cancelado, y en la internacional no quiero un solo escándalo. Vamos a Ámsterdam y nadie fuma nada, pasamos por Dinamarca y nadie va a zonas “extra libres”. Lean el contrato, consúltenlo con sus abogados, incluso con las marcas si están dentro de esos límites, y mañana tendrán un espacio para consultar con nuestros abogados y demás.
—¿Tú vas a seguir estas reglas?
—No. Hay cosas que no podemos seguir arrastrando. Es mi nombre y yo me como mis broncas, pero definitivamente no voy a ir a la cárcel porque uno de ustedes tenga un side gig vendiéndole a sus compañeros. Y honestamente, no estoy tolerando drogas a mi alrededor, así que apoyo la política, apoyo las cláusulas de confidencialidad. Ojalá puedan mantener sus relaciones con marcas, pero recuerden que más de la mitad de ustedes tiene contrato fijo con la productora, y que yo peleé para que se les pague un salario incluso si no estamos en gira. Entonces, si mi directora de equipo decide ciertas cosas, se hace. Punto.
La misma conversación se repitió con los músicos, quienes tenían más opiniones y más temor a las reglas. Bello incluso les había puesto penalizaciones por faltar a ensayos, algo que molestaba mucho al equipo: la incapacidad de comprometerse. Los músicos tenían un “pedo” directo con Grillo. El joven asumió sus culpas y, frente a Tamara, se comprometió a estar más metido en lo que necesitaban. Todos se rieron y apostaron a que no lo lograría.
—Se van a tragar sus palabras.
—¿Cuál es el problema? —pregunta Tamara.
—Grillo cree, como compositor y músico, que no necesita practicar.
—Sí, soy extraordinario, tengo buen oído, he creado esto. No necesito darme latigazos en la espalda. Lo que necesito es que mi guitarrista se ponga en lo que corresponde, el baterista, el ingeniero no ande disperso haciéndole ojitos a la cantante de fondo… —los acusó.
—¿Cuándo es tu próximo ensayo? —pregunta Tamara en tono calmado. Todos vieron la reacción de Grillo. Sabían que lo iban a cagar, y había pánico, un pánico que todos disfrutaban.
—Pregúntale si vino al último ensayo.
—Ensayo hoy en la noche —avisó, y todos se rieron. —Tú tampoco puedes irte a dormir.
—Ahh, mierda, no contesté —recordó Tamara, y buscó su celular.
Tamara:
Fue una excelente cita, de verdad, me encantó conocerte un poco más.
Igor:
No parece, ninguna mujer ha tardado 16 horas en responderme.
Tamara:
¿Alguna de ellas trabajaba?
Igor:
Todas.
Tamara:
¿Qué tal si te invito a comer?
Igor:
Me voy mañana temprano.
Tamara:
¿Te llevo al aeropuerto?
Igor:
Mi vuelo sale a las 6 a.m.
Tamara:
¿Te parece si paso por ti a las 4 a.m.?
Igor:
Vale, mi chofer pasa por ti.
Tamara:
Yo iré por ti.
Igor:
Te espero.
Seguido de los datos de parqueo y la ubicación de su edificio.
—¿Terminaste de ligar en horas laborales? —pregunta Grillo—. Eso también está prohibido, sobre todo cuando me van a linchar por tu culpa.
—Lidera con el ejemplo —dice, y refresca los DMs de Grillo—. Si estás escribiéndote con ella, espero que tengas bien resuelto el ya no estar con Yuri.
—Todo resuelto.
Yo no sé ustedes, pero yo no recuerdo que ninguno haya dicho que tenían una ruptura oficial.
¿Grillo está mintiendo o Grillo está en negación?