Durante una fracción de segundo, el rostro de Amanda se tiñó de extrañeza. Aunque, casi de inmediato la cambió por una sonrisa afable, en un esfuerzo por disimular su desconcierto. No sabía que pensar de lo que acababa de escuchar. — ¿Sobre…la actividad periodística? — balbució en un principio, dada la imprecisión de la idea. — ¡Por supuesto! No obstante, Gonzalo tiene una carrera de treinta años. Puede ilustrarte mejor que yo de lo que sea que se te ocurra. Conoce cada uno de los pormenores sobre el medio. — No dudo de que su experiencia es muy valiosa. — dijo el nuevo dueño de la compañía. — Sin embargo, necesito también una visión fresca, de alguien cuyo trabajo usual sea traer las noticias a nosotros. Tu nombre ha estado ligado a algunos de los éxitos más grandes del periódico. Por e

