En la sala de la casa estaba James jugando con Emilia, según veo eran atrapadas, la pequeña reía con fuerza, se veía feliz, pese a la tragedia que enlutaba sus días. -Buenas noches.- mencioné dejando mis cosas sobre la mesa, James dejó de correr y caminó a mi lado.- -Olivia ¿tienes hambre? ¿Quieres algo?- preguntó, podía ver cómo sudaba, si que había corrido.- -Estoy bien James.- respondí -¡Olivia! James me dijo que mañana iremos a ver algunos colegios ¿tú irás con nosotros?- preguntó -Claro pequeña, no me lo perdería.- mencioné alborotando su cabello, ella era como un bálsamo para mis heridas.- su rostro rojizo por tanto correr me alegraba el alma. Seguí mi camino hacia la habitación, quería quitarme esta ropa y tomar una ducha, tenía trabajo pendiente así que iría al estudio, to

