Capítulo 5 Dulce venganza
Mario
Después de que mataran a su madre, Vittorio capturó a Jean y lo ha mantenido oculto por años, y cada vez que estoy cerca de encontrarlo cambia la ubicación, quiero rescatarlo y vengar la muerte de mi hermana.
¿A caso no es lo que ustedes quieren? ¡Obtener una dulce Venganza!, hacer que el asesino de su madre pague por lo que hizo, Lara y Fabio se quedan mirando, ¿Que tenemos que hacer? Dice Fabio.
Antes que nada, primero tenemos que ir por alguien les digo.
Lara
No sé cómo sentirme al respecto con Mario, pero en algo tiene razón, ¡Quiero la cabeza de ese hijo de perra! Según Mario hay un hombre que puede saber la ubicación de Jean, decidí ir sola con Leo, el que este enojado conmigo me frustra, estamos en la camioneta y ambos estamos sumergidos en nuestros pensamientos, hasta que Leo habla, ¿Te gustó cómo te lo hizo?, no estoy para celos, golpea el volante y algo me da mala espina miro por todas partes, cuando me doy cuenta de que nos vienen siguiendo.
¡Ves ese Corolla Leo!, mira por el retrovisor, ¡Nos siguen desde que salimos de la mansión!, Leo acérela y parece que se dieron cuenta por qué aumentan la velocidad, uno de ellos sale por el lado izquierdo y sale con una pistola y empieza a disparar, leo trata de esquivar cuando una bala atraviesa un espejo lateral, ¡Maldita sea! Gruñe leo, saco mi nena y abro la ventanilla de mi lado y hago lo mismo empiezo a disparar, lo hago caer, ¡Si! Me digo a mí misma pero aún no acaba, el conductor acelera haciéndonos quedar aún lado de él, ambos vehículos chocan con cada movimiento, ¡Cuidado, Leo! Un señalamiento nos distrae y lo esquivamos el otro no tiene la misma suerte, resbala y empieza a girar, paramos en seco y veo que empieza a salir gasolina del tanque y con un disparo el vehículo explota, tenemos que salir de aquí, leo avanza y le digo que pare en un Motel, paso mi tarjeta y se abre en automático una puerta eléctrica, entra y nos quedamos ahí sentados.
La adrenalina recorre cada centímetro de mi cuerpo, me siento tan excitada, jalo a Leo para que se acomode en el medio, y me monto en él, comienzo a besarlo con frenesí, moviendo mis caderas encima de su m*****o, el gruñe y con sus manos en mi cintura le da un ritmo, comienzo desabrochado su cinturón y le bajó el cierre y comienzo a chupársela, me agarra del cabello y comienza a follarme la boca, me separó, me quito la blusa, las botas y el pantalón dejándome solo en ropa interior, el hace lo mismo con sus pantalones y su camisa, me vuelvo a montar en él, hago aún lado mi tanga y guio su pene a mi entrada, poco a poco me la voy metiendo hasta acostumbrarme a la invasión dentro de mí, y cuando por fin lo hago, empiezo a moverme de arriba y abajo él toma mi cintura dándole más velocidad, hago mi cabeza hacia atrás y el empieza a succionar mis senos, ¡Joder se siente bien muñeco!, El me quita de encima y me ordena que me salga de la camioneta, hago lo que me pide, rodea la camioneta y empieza a besarme de nuevo, me gira, me inclina sobre el cofre, separa mis piernas y vuelve a introducirse en mí, sus embestidas son fuertes y llenas de placer siento su pecho en mi espalda, su aliento y respiración, toma mi cuello y embiste con más fuerza, ¡Estoy a punto de explotar! Me dice, ¡Yo igual! Respondo, siento la mitad de su liberación dentro de mí y la otra mitad en mi trasero, estoy tan agitada que no me doy cuenta de que empezó a vestirse en silencio, y entro a la habitación dejándome ahí sola……