SOFIA No entiendo cómo es que accedí venir a encontrarme con Luca para que al final me deje esperando y me toque venir hasta él. Esta casa está helada, al parecer lleva un buen rato con ventanas abiertas. Comencé a subir hasta la parte de arriba en aquel rincón de la casa desde donde se escuchaba una melodía tan triste tocada en el piano. - ¿Luca, estás bien? Has bebido demasiado... - Ahí estaba sentado tocando el piano, con esos ojos grises húmedos. - ¿A qué vienes mujer traicionera? - Su mirada hacia mi está llena de rabia. - Solo he pasado por algunas cosas, no permitiré que además de lo que hiciste me faltes al respeto, tomo mis pertenencias y me marcho para que sigas con lo que estás haciendo. - Me gire para ir a la que era nuestra habitación. - Si vete... que más da, al final l

