Capítulo 11. *Comienzo. Anabella llega al aeropuerto; está destrozada, un alma herida que camina sin rumbo; tiene pocos ahorros con los que podrá empezar en algún lugar. Agradece al conductor por todo y le cancela el viaje para continuar adelante. No se detiene, camina directamente a la taquilla en la que toma un descanso a mirar la cartelera; quiere marcharse en el primer avión que salga. Hay varios vuelos nacionales y, al verlos todos, se detiene en el nombre de San Francisco, una gran ciudad que promete; su corazón siente que es ese el lugar y, para completar de acertar, empieza a anunciar que en pocos minutos comenzará el abordaje. Anabella camina a la taquilla y se detiene unos segundos; siente que todo le da vueltas. ¿Realmente hará esto? Huir sin vuelta atrás no era sus planes;

