«Ring, Ring, Ring» Luz estaba durmiendo y, antes de responder, el teléfono, observó su reloj. «5:00 AM» Ella no podía creerlo, aún dormida, tomó la llamada después de un gran bostezo. —¡Hello! —Amiga, estoy en la puerta. Si te cuento... Reservé mi hotel y llegando al lugar no estaba registrada. Ahora estoy en la calle. ¡Qué horror! —¡Dios, Ana! Te encanta jugar con el tiempo de descanso de una mujer que trabaja. Te advierto que no te puedo escuchar ahora. Te voy a abrir la puerta y te diré en la habitación donde te vas a quedar, necesito dormir, ya que en unas horas debo trabajar. —¡Ay, no sé qué clase de amiga me gasto! Está bien, te voy a perdonar por hoy, solo porque vengo cansada y también necesito dormir. Luz, bajo las escaleras, con los ojos semiabiertos, le abrió la puerta, y s

