Ashley seguía durmiendo profundamente, mientras Steven desde el sillón estaba pendiente de ella, no podía parar de preguntarse a sí mismo si era normal esa crisis y de la manera tan nerviosa en que se veía. Ella durmió durante toda la tarde, ya había caído la noche y seguía durmiendo y Steven se quedó a su lado pendiente de ella, él salió un momento, ya que recibió la llamada de Luz. —Sí, buenas noches, señorita Ramos. —Buenas noches. Te he dicho que me llames solo Luz —reclamó odiando tantas formalidades cuando él le inspiraba confianza y tranquilidad. —Estoy llamando, ya que me he quedado un poco preocupada por Ashley ¿Cómo está ella? —Aún está dormida, no me he separado un solo momento de su lado. Ella duerme y tiene un movimiento en su pie izquierdo que no me gusta para nada. Así ha

