Pasó un mes completo y Luz se dedicó a observar y estudiar aquel chico. Nunca se había acercado, solo preguntaba a los alrededores y escuchaba especulaciones. Ese día estacionó su vehículo y se acercó a él.
—¡Buenas tardes, joven! ¿Cómo estás? —él se quedó en silencio y solo la saludó.
—¿Qué sucede? ¿Qué deseas?
—Steven no quiere hablar porque las personas como tú son muy malas. —quien respondió fue la pequeña niña que estaba a su lado.
—Todo el mundo no es malo, pequeña. Quizás ustedes lo ven desde su punto de vista y yo soy la mala, pero alguien me ve aquí, teniendo una conversación con ustedes y estoy más que segura que me van a decir que quien está en peligro soy yo. Solo quiero brindarle algo de comer ¿Aceptan?
Desde esa noche ella se hizo cercana a aquel hombre, duró una semana completa llevándolos a almorzar y ese día decidió pagarle un corte de cabello. Cada vez era más guapo y estaba convencida de que era la persona que su amiga necesitaba para ese contrato.
—El día de hoy les voy a ceder un apartamento para que vivan allí. Van a tener todo lo básico disponible. Espero se sientan cómodos. —la niña corrió hacia los brazos de Luz y la abrazó dándole muchas gracias. Tenían cinco meses de dormir en la calle porque habían perdido su residencia.
Luz los instaló y dejó algunas cosas mal puestas para probar que no fueran personas de intenciones malas, de esta manera, intentó conocerlos.
Tenía una semana de dejarlos ubicados en un pequeño apartamento que ella tenía cerca del parque y esa tarde se dirigió al apartamento de Ashley. A su entrada la encontró al teléfono, esperó por unos 10 minutos y luego la recibió.
—UFF —Ashley suspiró pesadamente.
—¿Qué sucede, amiga? No me digas que la situación sigue mal.
—Solo tengo tres semanas para que mi madre vengan a conocer a un futuro prometido, creo que tendré que recurrir al idiota de Jorge.
—Pero me habías dicho que ese hombre hasta te intentó acosar en el baño. ¿Crees que aceptaría las cláusulas aun durmiendo a tu lado? ¿Crees que podrá guardar el secreto?
—¿Qué otra opción tengo? No tengo nada más y quedan solo tres semanas. Necesito tener todo arreglado para su llegada.
—Sabes que tiene a tu amiga y que aparte de tu amiga, es tu hada madrina, así que te tengo la opción que despreciaste hace más de un mes. Steven.
—¡Otra vez con eso, no lo puedo creer Luz, te dije que no!
—Ahora no es un vagabundo. Llevo un mes hablando con él, le he puesto joyas, dinero y cosas para llamar su atención, más demostró ser agradecido. Coloque la cámara, y aquí está el vídeo, lo puedes juzgar tú misma.
—¿Quieres decir que, porque no te robe, tengo que casarme con un ratero, dormir al lado de él y convertirlo en mi esposo, ¡no puede ser! —dijo ella a punto de llorar?
—Yo prefiero que sea un ratero y no el estúpido ese de Jorge. Solo tómalo de esta manera. Será tu esposo de mentira, eso lo dejaré muy claro.
Esa noche ella no aceptó, pero después de sentir bastante fuerte la presión de su madre, decidió ir a conocer a Steven y de inmediato hacer la propuesta. Así que salió en su imponente Ferrari color blanco, una edición especial. Llegó hasta aquel apartamento. Cuando tocó la puerta y él la recibió. ¡No lo podía creer, ese hombre era muy guapo! Luz tenía razón.
—La señorita Luz no está en este momento, pero si quieres dejarle algún mensaje lo puede hacer conmigo.
—¿Eres Steven? —preguntó aún incrédula, —No vengo a buscar a mi amiga, he venido a visitarte.
—¿De dónde me conoces? Yo a ti nunca te había visto, o creo que sí, en una valla publicitaria hace algún año. Ya recordé que tú, en un par de ocasiones, nos llevaste a almorzar. Siempre estaré agradecido.
—Tengo una propuesta para ti que puede cambiar tu vida, pero de alguna manera también cambiará la mía.
—Señorita, usted no me conoce ¿Cómo piensa cambiarme la vida?
—Mi amiga me ha hablado de ti y en este momento como te puedo explicar... —ella lo observó detenidamente. —Estoy necesitando ayuda. Claro que te pagaré por ella.
Él, al notar la preocupación en su mirada, la invitó a entrar para escuchar lo que tenía para proponer.
Cuando iban a iniciar la conversación, llegó Luz y se sorprendió mucho al encontrar a su amiga en ese lugar.
Sintió mucha alegría, sabía que su amiga era una mujer inteligente y que no iba a dejar pasar la oportunidad. Para que no fueran interrumpidos, ella tomó a la niña y la llevó por un helado.
—Esto es un poco misterioso ¿Sucede algo señorita?
—Soy Ashley Bonson, heredera de las empresas hoteleras "Bonson&Bonson" Sé qué estás pasando por una mala situación y te voy a presentar una propuesta.
—¿Una mujer tan poderosa como usted, qué va a necesitar de un simple vagabundo como yo?
—¡Lealtad! Necesito que seas bien leal a mí ¿Crees poder hacerlo?
—La acabo de conocer, señorita, pero si algo me ha enseñado la vida, es que una persona leal y respetuosa podrá obtener grandes resultados.
—¡Pues excelente! ¿Qué necesitas? ¿Cuál sería uno de los sueños de tu vida?
—Poder tener un hogar para criar a Stefania —respondió mientras apretó sus ojos.
—¿Ella es tu hija, siempre te veo con ella?
—Es una pequeña niña que encontré en la basura a mi salida de presión, he estado a su lado y he cubierto todas sus fiebres y necesidades desde ese entonces. ¿Crees que merezco ser llamado padre?
—¡Pues claro que sí! Pero debes también saber, que eso es una situación legal que tienes en tu contra y te puede traer problemas.
—Yo sé que sí, señorita, pero prefiero volver a prisión y no abandonarla.
—¿Estuviste en prisión? ¿Qué hiciste, robaste, mataste o violaste a alguien?
—¿Por qué tengo que darle tantas explicaciones?
—Quizás porque me interesa hacer un negocio contigo y deseo conocerte ¿Te molestan las tantas preguntas?
—Fui acusado de algo que no hice, luego que conocieron la verdad y confirmaron mi inocencia, fui puesto en libertad. Duré 3 años de prisión, y a mi salida todo me cerraron en la puerta, me quede solo.
—Pues en este día, yo te voy a abrir una puerta, vas a tener un buen trabajo.
—¿Usted le va a dar un trabajo a una persona con mi récord?
—Podemos olvidar esto por ahora, más adelante trataré de borrarlo.
—¡Bien, entonces sí! Deseo escuchar lo que necesita.
—Necesito que en tres semanas te presente con mis padres como mi prometido. Ellos van a fijar una fecha de matrimonio, solo tendremos que aceptar de inmediato. ¡Ah! La boda sería en 5 meses.
—¿Usted me está diciendo que se quiere casar conmigo, señorita? —él la miró bastante sorprendido.
—¡Así es señor Steven! ¿Cuál es su apellido?
—No tengo apellido, pero alguna vez lo tuve y era Steven Velázquez.
—¡Perfecto! Sería un matrimonio por contrato, aquí le traje un documento, donde puede leer a fondo todas las cláusulas, beneficios y lo que conlleva esta unión. Seremos una fachada de esposos por el periodo que está indicado en el contrato, 18 meses. Donde luego iniciarán los problemas que nos llevarán al divorcio.
—Aquí dice que el beneficiario obtendrá una casa, pero también dice que tendré que vivir el periodo de los 18 meses en su mansión ¿Cómo van a decir que somos marido y mujer si no vamos a vivir en el mismo lugar?
—Disfrutará de los beneficios pertinentes, una vez que nos separemos.
—¿Por qué usted me ha elegido o sea porque confía en mí? No entiendo.
—Usted tiene la última palabra y es quien sabe, si quiere vivir en la miseria, en la basura del parque pidiendo limosna, o quiere esa mansión, un auto del año, la educación de su pequeña y también la custodia. Solo que tendremos que firmar algunos documentos, separaciones de bienes y otras cosas que dejaré fuera de ese matrimonio en las cláusulas. No abra intimidad, aunque vamos a dormir juntos. Solo lo haremos porque afuera están los encargados de la casa y deben pensar que somos una pareja feliz. Buscaremos la manera de acomodarnos.
—¡Bien! ¿La niña podrá estar con nosotros?
—A la niña, primero tenemos que arreglar sus documentos. Recuerda que tú mismo me dijiste, que ella no está contigo legalmente, esto podría traernos problemas.
—Dices que tendré que alejarme de Stefania, entonces no aceptó ese contrato.
Ashley abrió los ojos grandes, todo lo que le había ofrecido y aun así una niña era más importante, Quizás era una persona de la calle, pero tenía un corazón y de eso se acababa de dar cuenta.
—Luz es mi amiga y abogada. Necesito que inicies con ese proceso para que todo esté legal dentro de la casa. No te alejaré de ella.
—Si vamos a estar bien, Stefania y yo, no tengo nada que perder, voy a aceptar.
—Te voy a dejar estas hojas, son una copia del contrato, para que tenga toda la información. No necesito errores, mañana te cambiarás de este lugar para un Penthouse que hay en el centro de la ciudad. Allí vas a vivir con la niña y es donde vas a recibir y conocer a mis padres.
—No lo sé, no quiero fingir ser una persona que no soy. Eso es lo único que no me agrada.
—¡Por favor, necesito esto! He buscado la persona y no la he encontrado hasta que mi amiga te conoció y te eligió. Sé que esto no es algo fácil, créeme, que para mí tampoco lo es, pero solo tengo dos semanas y unos días.
—Voy a aceptar por ayudarla y de alguna manera esto me va a beneficiar para volver a ser un nombre de bien.
—¡Muchas gracias! Me pondré de acuerdo con mi amiga y ya mañana te cambiarás de residencia. Ahora te agradezco de nuevo —ella se colocó de pie para marcharse. —Necesito que estudies bien el documento y tomes en serio esta propuesta. —Él asintió y la despidió sin entender todo el caos que se había presentado a su vida.