Hicklenburg... ¿por qué tenía que fijarme en él de entre tantos hombres sobre la faz de la tierra? —Claro, pero si no fuera nada, no estuvieras así, Jasmine. Sé que algo te ocurre, soy tu mamá y a mí no me puedes engañar, creí que teníamos la confianza suficiente para que te animes a contar todo lo que te pasa... —volvió a intentar sacarme algo, la verdad es que me estaba hartando un poco, no quería hablar, no tenía ánimos de hacerlo. —Déjame sola —repetí sin verla, esperando que funcionara. Ella al poco tiempo dejó de estar, de había marchado. Dicen que su confidente es alguien al que amamos, yo amaba a mi madre, pero no tenía el valor de comentarle esto, era algo nuevo, raro y enfadaba no poder controlarlo. ¡Dios mío! Él me había besado, y sí que se sintió bien sentir su boca sobre

