—Sí, ¿tú no? —No pude prestar mucha atención, solo en la primera, prometo esforzarme en la próxima. ¿Me los pasarías? —Claro. Oye, mira a aquel chico de allá —señaló en voz baja señalando a esa persona sobre mi hombros, no sabía de quién hablaba, tampoco era capaz de girarme de golpe para averiguar sobre el sujeto, lo notaría. Tendría que ser más disimulada. —No puedo voltear así. —Hazlo, antes de que se vaya, creo que se irá. De todos modos no está viendo, anda —apremió, noté el sonrojo en sus mejillas y ese brillo en su mirada, verdaderamente sí que estaba interesada en aquel muchacho. Entonces sin más, así lo hice y logré avistar en mi campo visual, al mencionado, que se veía alto, fuete y muy apuesto. En serio, parecía que lo sacaron de una película para ponerlo allí. Me vo

