Mis padres están aquí y no sé cómo afrontar la situación, Oliver está parado frente a mi observando mi desgracia. - No sé que te parece tan gracioso. - Digo de forma casi inaudible pero parece que él escucha tanto como los perros. - No me estoy riendo, si a eso te refieres. Y esboza una sonrisa, una pinche sonrisa que sólo me da a entender que si se está riendo de mí. Maldición. - Oliver te estás riendo de mi y yo tengo casi un colapso nervioso, ahora sí que mis padres me matarán. - Ya hablé con tus padres. - ¿Que les dijiste entonces? - Simple, que te ibas a quedar conmigo a estudiar economía ya que en Harvard te aceptaron con la condición de subir esa nota. Espera... ¿Oliver habló con mis padres? Dios, este hombre me quiere matar. - A ver Sr. Keaton, usted no debe decirle cosas

