El colegio sin Fabián parece ya no ser el mismo, verlo siempre pasar con sus amigos, jugando a la pelota, ganando trofeos, siendo amable y caballero con todos, es algo que, estoy segura, todos en el colegio vamos a extrañar. También extrañaremos a aquellos chicos odiosos que vivían molestando con su pelota y ya no están, las chicas del coro que ocupaban el patio completo con sus cantos y ya no nos alegran la vida. Obviamente los mate atletas que siempre veías en grupo preguntándose por las operaciones más difíciles de mate se han ido. Solo quedamos nosotros y espero que seamos tan buenos como la generación que nos dejó. Ahora los alumnos de 1° año nos llenan con su alegría juvenil y su ignorancia, debo reconocer que ser alumna de 4° año me tiene bastante contenta, prontamente terminaré l

