Domingo (Temprano en la mañana) Despierto con las sutiles notas de un piano, miro al lado de la cama, donde se supone que debería encontrarse mi compañera, sin embargo, está vacío. Anoche dormí como nunca lo había hecho en mi vida, entre mis brazos estaba un cálido y suave cuerpo que estremeció el mío más de una vez. Puede sentir cómo su respiración chocaba entre mi pecho, o como en la madrugada me daba vaporosos besos en mi cuello, que fingía no percibir, tratando de honrar la promesa; de no tener en el futuro, exabrupto con Jade. Que Dios me ayude a cumplirla. Bajo las escaleras, mientras me voy guiando por la dulce melodía, entro a un salón desconocido para mí, y allí la veo, sentada frente a un piano blanco, vestida con una bata transparente de tiros, y con su cabello cubre toda su es

