Migración preguntó por mí y asentí, fue en ese momento que Sofía junto con Leo bajaron a la sala. Ellos al percatarse de nuestras visitas supieron que ya el final de mi estancia en España había llegado. —Iré a preparar mi maleta —Sofía habló con total convicción y se dio la vuelta —prometo que solo va a ser lo necesario. —Sofía, por favor detente. Tenemos que hablar de esto, no puedes venir conmigo y lo mejor es que te quedes al lado de Leo, no te voy a obligar a quedarte con la señora Cristina; pero te pido que consideres lo que te estoy pidiendo. —No, no me interesa quedarme al lado de Leo. Quiero estar contigo y así va a ser, por favor no me apartes de tu lado —ella se acercó y tomó mis manos —tía Zoé, eres lo más cercano que tengo a una madre. Ya he llorado demasiado y no quiero seg

