Nina Entro a mi habitación y cierro la puerta de un golpe. No lo puedo creer, apenas se había ido y ya regresó. Y esa es la táctica que utiliza siempre, es su casa y puede volver cuando quiera. ¡Qué idiota! Pero en fin, como dije, si mi madre lo acepta, ¿yo qué puedo hacer? Me quito los zapatos y los tiro hacia un lado, voy y me tiro en la cama. Creo que después de todo no fue un buen día. Escucho que se abre la puerta de un golpe, creo que si seguimos así la vamos a tirar. Yo sigo con mis ojos cerrados, pues sé perfectamente que es Maty quien está parado viéndome. —¿Qué quieres? —En serio, ¿te acostaste con el idiota de Henry? Yo me siento en la cama y lo miro directo a los ojos. —Y si así fuera, ¿cuál es el problema? Tú te acuestas con la estúpida de tu novia y nadie te dice nada.

