Nina Cuando despierto, la verdad es que estoy muy adolorida. Volteo para todos lados y suspiro. Mierda, nos quedamos dormidas en el sillón. Empujo a mi amiga un poco y ella solo se queja. Veo el monitor de mi corazón y sigue dormida. Me pongo de pie y voy hacia mi recámara. Aún es temprano, pero necesito una ducha para relajar mis músculos, que están demasiado tensos y dolorosos. Voy directo hacia la ducha y empiezo a quitarme la ropa. Cuando entro, empieza a caer el agua helada sobre mi cuerpo y mis músculos empiezan a relajarse. Suspiro solo de recordar lo que pasó anoche. Sabía que había sido una mala idea aceptar esa cita, pero jamás pensé que terminaría de esa manera. Salgo de la ducha y voy directo a mi vestidor. Pongo un enterizo que me encanta, en color rojo, un blazer blanco. L

