Nina Estaba pensando que todo estaba mal conmigo, pues en tan poco tiempo me habían pasado muchas cosas. La cena con Noah fue un desastre, y ahora aquí con Henry, viendo cómo mi padre y Noah se desafían con la mirada. La verdad es que nunca había visto a Noah de esa manera. Mi padre suelta una carcajada y rompe su duelo de miradas. Noah niega, sin mover un solo músculo, y está a la defensiva. Yo solo espero que a mi padre no se le vaya la lengua. —Vaya, parece que el hijo de papi tiene pelotas, o al menos más que tu padre. ¿Te atreves a retarme, muchacho? Yo solo suspiro, porque parece que mi padre tiene ganas de que le den una paliza. —A mi padre ni siquiera lo menciones, y no te estoy retando. Solo te estoy diciendo lo que va a suceder si le tocas un solo cabello. Mi padre niega y

