Tengo que salir de aquí como sea, me levanto de la cama toda partida y sangrada, intente abrir la manija pero está cerrada. —¡Ayuda!—grito esperanzada en que alguien escuche mis gritos. luego de algunos minutos la puerta se abre a topé, y lo primero que veo son unos tacones negros mientras mis ojos subían ya mi mente se estaba imaginando lo que él había dicho acerca de sus otras mujeres, y cuando llegó al rostro de la procedente de aquellos tacones es...es Maritza, pero esta vez luce espantosa su ojo derecho está herido y sus brazos están rasguñados. —¿Estás bien?—le pregunto y me dirijo a ella para abrazarla. —El-el me dio una golpiza—me abraza y se pone a llorar. -¿Que Paso? —Yo estaba acostada y el fue donde mi, me tumbo de la cama y empezó a golpearme, mientras lo hacía me gritab

