El día que más ilusión le ha causado a Alejandro y más temor a Camelia, finalmente llegó. Tal es la ansiedad que este evento ha puesto en la vida de cada uno, que esa mañana, como si estuvieran sincronizados o si una alarma los despertara, abrieron los ojos al mismo tiempo y voltearon a mirarse. Dado que por lo que a Camelia le pareció una imposición más de Alejandro, no ha tenido más opción que acceder a dormir a su lado estas últimas dos noches. Alejandro a duras penas, respetando su petición de no forzarla a nada, ha visto en agonía lo que es realmente convivir bajo las órdenes de la mujer con quien decidió terminar de poner un piso a su vida, o lo que Bianca llamaba, estabilidad. Hoy es el día, el primero del resto de sus vidas juntos, en el que comenzarán a vivir realmente como la

