CAPÍTULO 21

1058 Words
Lo único que faltaba para terminar de explotar mis nervios era escuchar a Marco y a Jhan pelear. Los gritos llegan hasta piso de arriba y rebotan en las paredes acusándome. Salgo de la habitación decidida a frenarlos; Niva está recostada en el umbral de la suya, sin embargo cuando me ve se apresura a entrar. Hubiera preferido que fuera ella quien interviniera, alguien neutral con quien Marco mantendría las apariencias y se terminaría sosegando. Pero por lo visto dependía de mí. A medida que desciendo escalón por escalón, las voces se van tornando más nítidas, más fuertes. El nudo en el estómago aún no desaparece, cada minuto que pasa duele más. Desearía volver a la paz de los días anteriores, donde mi única responsabilidad era cumplir con la rutina asignada por mi esposo. Los entrenamientos, las clases personalizadas y los eventos a los cuales asistir. No es que fuesen de mi agrado, sin embargo los prefería antes que todo este caos, antes que este huracán de sentimientos que me arrasa por completo. — Tú me lo pediste ¿Ya no lo recuerdas?— cuestiona Jhan a su hermano. Apuro el paso para escuchar más de cerca antes de interrumpir la conversación. — Cuida a Nissa Jhan, vigílala como a tu sombra . Conviértete en su amigo durante mi ausencia, necesito alguien de confianza cerca de ella. Y lo hice. Me convertí en su mejor amigo tal y como pediste. — ¿Me lo estás reprochando?— inquiere Marco con tono incrédulo — Siempre hice todo lo que quisiste. Seguí tus órdenes desde que éramos unos críos, buscando el cariño de mis padres y tu maldita aprobación—Siento que el corazón lucha por salirse de mi pecho, las manos en forma de puño no logran disipar la tristeza que me invade— ¿Y de qué sirvió? de una m***da. Ante los ojos de todos solo soy un inútil fracasado. Un peón más en un juego que solo te favorece a ti. — No sabes lo que dices. Vete antes de que ya no pueda controlarme. — ¿Crees que te tengo miedo? Estoy harto de seguir tus indicaciones como un perro faldero. No cuentes conmigo para cumplir tus deseos. Y te advierto— hace una pausa que me parece una eternidad— Si no la cuidas lo haré yo mismo. — No me hagas reír — Si me alejé todo este tiempo de ella fue porque le prohibiste contactarse conmigo. Porque eres un maldito controlador que no permite a su esposa tener amigos, tener una vida normal. Pero ahora regresé Marco, y las cosas serán a mi modo, no al tuyo. No puedes manejar los sentimientos de las personas a tu antojo, al menos no los míos. Ya no. La puerta se abre tan deprisa que no logro reaccionar a tiempo, solo consigo quedarme petrificada con la mirada clavada en la de Jhan. — Nissa— su voz activa un sinfín de sentimientos que venía conteniendo hace años, liberándolos todos al mismo tiempo. Doy la vuelta y corro con todas mis fuerzas fuera de la mansión. El aire fresco azota mis mejillas haciéndome arder el resto de los músculos. —¡Detente por favor!— grita Jhan mientras corre a su vez detrás de mí. Hago caso omiso a sus palabras poniendo todo de mí para subir la velocidad. Rodeo el lago y atravieso la glorieta en dirección al límite de la propiedad, donde un bosquecillo de álamos negros, se alza por sobre el resto del terreno. Mi cabello flota libre con el viento, interponiéndose cada tanto en mi campo visual, haciéndome perder gradualmente el ritmo. Un tramo más y me detengo por la falta de aire. Apoyo una mano en el árbol más cercano que encuentro, intentando recuperar la respiración. No hay lugar dónde pueda ocultarme, tarde o temprano deberé enfrentarme a Jhan. — Debes escucharme— los jadeos hacen que hable entrecortado. — No quiero — Pero lo harás— me carga en su hombro sin ninguna clase de esfuerzo, mientras pataleo dándole puñetazos en la espalda, para que me suelte. — Aquí— me acomoda contra un árbol más lejano. Uno desde el cual la visión de la mansión desaparece, dejándonos ocultos de las posibles miradas— Déjame explicarte. — ¿Así como tú me dejaste hacerlo a mí? — Son cosas diferentes Nissa — No lo son. Yo también quería explicarte por qué había tomado esa decisión y preferiste no hacerlo. — ¿Qué ibas a decirme?— su rostro está cada vez más cerca del mío— ¿Que lo nuestro fue un error?¿Que en realidad lo amabas a él?— Su pecho sube y baja con demasiada prisa. — No— lo empujo con fuerza— Te hubiera dicho que te amaba. ¿Cuántas veces te imploré que no te fueras? — ¿Querías que me quedara a ver cómo te casabas con él? ¿Como te ibas a su maldita alcoba, noche tras noche, entregándote como lo hacías conmigo? Si tanto me amabas, no lo hubieses elegido. — Lo aceptaste demasiado fácil Jhan, no luchaste una m***da por lo nuestro. Te fuiste. — ¿Que no luché dices? Te respeté, respeté tu maldita decisión aunque por dentro me estaba muriendo. Tú no puedes imaginar cómo me sentí. — Nada de esto tiene sentido, no después de lo que escuché. — Es verdad, me acerqué a ti porque mi hermano me pidió que lo hiciera, sin embargo eso no cambia nada. Seguí una orden, pero la quebranté. Me enamoré como nunca antes lo había hecho, arriesgué mis lazos familiares, toda mi herencia al estar contigo. Eras todo lo que quería, no necesitaba nada más... puse mi corazón en tus manos y lo pisoteaste. — Tú también pisoteaste el mío Jhan. Me dejaste atrás demasiado rápido, no me buscaste, no te pusiste en contacto conmigo. Y regresas justo ahora, después de diez largos años, a refregarme en la cara tu nuevo amor. — ¿Acaso es algo diferente de lo que yo tuve que soportar? Los besos que él te daba en mi cara, las portadas de las noticias con la feliz pareja de aquí para allá. ¡¡Te casaste maldita sea!!. Fácil..— ríe con amargura— Era como desangrarse lentamente en medio de una horrible oscuridad...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD