Este libro nunca habría llegado a ver la luz sin el consejo, el apoyo y la ayuda de un puñado de individuos. Primero y más importante, tengo que dar las gracias a Marg Gilks y Lori Weathers, cuyos ojos sagaces ayudaron a dar forma a la historia para que llegara al público. Estoy en deuda con Gordon Monks, capitán general del grupo de reconstrucción The Vikings, y con el resto de los primeros lectores, que sirvieron como una fuente inestimable de información y retroalimentación durante los últimos días de escritura. Quiero agradecer a Creativia por arriesgarse no solo con una de mis historias, sino con dos. Y por último, pero no menos importante, quiero dar las gracias a mis lectores, que han pedido esta secuela y que han esperado pacientemente a que la terminara. Es a todos ustedes, y a innumerables personas que me han acompañado gustosamente en este viaje, a quienes les debo una enorme gratitud.
The Vikings