La locura (Edrien) —Si crees que te apoyaré en ese suicidio estás trastornado. Primero me pegó un tiro yo mismo antes que ir a exponerme ante semejantes criminales. —dijo Rodolfo preocupado por el plan que yo estaba organizando. —Yo si me la juego, no me importa. He hecho muchas cosas sin sentido y juro que si consigo que me perdone se me arregla el mundo. —Sabía que todo podía pasar y que en definitiva podía terminar odiándome más de lo que ya lo hacía. —Esa gente no juega carritos Edrien, usted se está metiendo en la boca del lobo. Yo tengo muchas ganas de seguir viviendo, así que conmigo no cuente. ¡De verdad! Yo lo acompañó a un bar a tomar hasta que caigamos ebrios encima de la mesa, lo acompañó a un burdel, hasta al mismo infierno si quiere, pero a la casa de ese hombre no. —Yo n

