CAPÍTULO TRECE Pascua Cuando la familia se reunió en la cocina para el desayuno de Pascua, decidieron que el tiempo era lo suficientemente bueno como para comer fuera. Llevaron platos, cuencos, jarras de zumo y leche y tazas de café a la mesa del porche. —¡Mira! —exclamó Chantelle cuando salieron. Emily vio que señalaba algo en la distancia. Chantelle dejó sus objetos sobre la mesa y se acercó corriendo a la base de uno de los árboles. Recogió algo y regresó, tendiéndoselo, radiante. Era un huevo. Alguien lo había colocado en la larga hierba que crecía bajo el árbol. —¿Un huevo de Pascua? —preguntó Daniel, mirando a Emily—. ¿Lo has puesto tú? Emily negó con la cabeza. —No fui yo —Luego miró a su vez a Roy—. ¿Lo has hecho tú, papá? Él asintió, sonriendo tímidamente. —Hay veinte esc

