2.Lo que fue de nosotros.

1032 Words
1 de Diciembre 2019. Con Fran habíamos quedado de vernos, había estado esperándolo por unas largas horas y nada que llegaba, creo que estaba lo suficientemente enamorada para seguir esperando cosas de él. Intenté llamarlo varias veces mientras veo como la gente pasa frente a mí, si el realmente supiera todo o que he sentido desde que dejamos de ser niños se asustaría mucho y por eso la razón de que no le he dicho. Me siento en una banca a descansar porque he estado de pie todo el rato, desbloqueo mi teléfono, comienzo a revisar i********: y me detengo al ver una foto de Francisco subida hace tan solo segundos. Sonrío triste y guardo mi teléfono, como fue que llegue a pensar que de verdad llegaría, que siquiera le importara yo pero aquí estoy, esperando a mi primer amor que resulta también ser mi mejor amigo, mientras él está pasándola bien en una fiesta universitaria rodeado por muchas chicas. Me levanté y comencé a caminar lejos de este parque y de él también. Sentí como gotas caían en mi cabeza, me detuve y miré al cielo. — ¿Esto acaso es una broma? — resoplé y guarde bien mi teléfono para que no se mojara y comencé a caminar despacio por la calle. Ya no había nadie por aquí, era la única persona que no corría al empezar a llover. Comencé a cantar una canción mientras daba pequeños pasos de danza que recordaba. Mi voz iba al ritmo de la lluvia, podía sentir en mi corazón lo que de mi boca salía y realmente me dolía, es increíble cuando alguien que tú de verdad amas o quieres te falle en repetidas ocasiones y como el sentimiento sigue tú sigues dando oportunidades hasta que dices que ya es suficiente. Ya se hace insoportable el hecho y ahora solo quieres huir, es necesario cuando ya ves que no encajas en su vida. Lo que fue de nosotros durante la niñez fue lo mejor, porque éramos niños que solo jugaban y se divertían entre sí. Lo que fue de nosotros en la adolescencia fue el inicio de la caída en picada de nuestra relación, mientras yo más sentía, él era más patán y eso siempre me hizo enojar. Lo que es de nosotros ahora, son dos personas que no pudieron ser unos buenos mejores amigos, uno porque se enamoró del otro y el otro porque barrio el piso con los sentimientos del primero. Sin darnos cuenta nos fuimos alejando a lo largo de los años y ahora ya no podemos cumplir con una simple reunión de amigos. Sentí unas lágrimas correr por mis mejillas, siempre he pensado que los adolescentes exageramos y dramatizamos todo pero creo que en esta etapa de la vida las cosas se sienten con mayor intensidad y que por eso hacemos de algo tan pequeño una cosa muy grande. Quizá veremos la vida distinta cuando estemos más grandes y tengamos responsabilidades mayores. Pero ahora solo podía sentir mi corazón latir adolorido, mientras salían lagrimas por mis ojos y danzaba y cantaba con los ojos cerrados mientras la lluvia caía sobre mí. —Guau, ten cuidado— dijo un chico y yo me sobresalte abriendo mis ojos y encontrándome con unos hermosos orbes cafés—bailas y cantas muy bien pero no puedes hacerlo con los ojos cerrados—sonrió y morí con su sonrisa, es realmente hermoso, tiene el cabello castaño peinado hacia atrás o hacia un lado no sé cuál es su forma exacta, es extremadamente alto por ahí llegando al metro noventa, su espalda ancha, sus brazos musculosos, quería seguir detallándolo pero él carraspeó. —Yo…lo siento—me miró con fijeza y yo me sentí intimidada. — ¿Estabas llorando? —lo miré dudosa. — ¿Qué? No, eso es por la lluvia—sonrió y pasó un dedo por mi mejillas derecha. —Está bien, te creo—sonreí—deberías estar pendiente porque un extraño puede acercarse y secuestrarte—me reí. —Oh ¿estas diciendo que vas a secuestrarme? —se comenzó a reír. —Ganas no me faltan—lo miré sorprendida—pero no está en mis planes, solo que me quedé cautivado por cómo sin importar nada bailabas y cantabas guiada por la lluvia, pensé que eras un ángel—sentí mis mejillas arder. —Oh claro, bueno gracias—di dos pasos hacia atrás—debo irme ya—asintió y siguió sonriendo. —Espero nos veamos pronto, ángel—sonreí bajando la cabeza para luego volver a verlo—eres hermosa, no dejes que cualquier idiota te haga llorar—apreté mis labios y asentí despidiéndome con la mano. Voltee por completo y seguí mi camino pensando en aquel chico, que agradable y gracioso, espero poder verlo nuevamente en cualquier otro momento. Llegué a mi casa y sin decir nada subí a mi habitación, me tiré a mi cama y saqué mi teléfono de mi chaqueta, ningún mensaje y tampoco llamadas. Como la masoquista que soy, volví a ver la foto y sentí la tristeza volver a mí, salí de i********: y entré a mi bandeja de mensajes para leer todos los mensajes que le mande a lo largo de las últimas horas. Me recriminé mentalmente por haber creído que esta vez sería diferente. No recuerdo cuantas veces me había dejado plantada y yo como boba iba siempre, dejaba que jugara conmigo, que tuviera la posibilidad de herirme. Pero ya no más, definitivamente pararía esta tontería de unos días si y ya luego no, no quería más esto para mi vida porque si realmente era mi mejor amigo no me haría este tipo de cosas. Escuche la puerta de mi habitación ser tocada y me cubrí completa con el edredón, no quería hablar con nadie y que me vieran así mucho menos.  La puerta se abrió y yo cerré los ojos. —Vamos hermana, sal de debajo del edredón—dijo Manuel seguido por Alejandro—sabemos que vienes de verte con Francisco—arrugué mi nariz y ellos quitaron el edredón. Yo sali de debajo de mi lugar seguro para contarles lo que de verdad habia pasado.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD