Narra Elías Mis amigos me miraron a mí y después miraron a Tehuel algunas veces, parecía que pensaban que estábamos haciendo una broma, conocía las caras de Tomi y Mati cuando no se creían algo y ahora estaban mirándonos de la misma manera. Nos quedamos callados, aunque yo seguía sin poder dejar de llorar. Tehuel terminó acercándose a mí y abrazándome. Me sentí mejor, pensé que me hacía falta que me abrazaran, o que lo hiciera él en realidad. Suspiré y me separé con un poco de miedo de que alguien nos viera así, ahora tenía miedo de todo. —Bueno... —dijo Tomi haciendo que los dos lo miráramos—. ¿Por qué no nos dijiste antes? —P-porque tenía miedo... —¿De qué? —Levanté los hombros sin saber qué decir—. Eli, nos conocemos desde jardín. —No nos importa —dijo Mati. Nos quedamos callados,

