Narra Elías Cuando vi llegar a Tehuel, sentí que todo el cuerpo me temblaba. Él me miró, sonrió y se acercó para saludarme. Miré para todos lados, sentía que la gente me miraba, como si todos supieran que nos habíamos besado, pero nadie nos prestaba mucha atención, ni siquiera nuestras mamás, que estaban hablando cerca de nosotros. Mis hermanitos jugaban con Natalia, parecía que ni siquiera se acordaban que estábamos ahí. Tomi se acercó a nosotros, nos hablaba como siempre, pero yo seguía sintiéndome un poco raro, pensaba que si hablaba mucho se me iba a escapar nuestro secreto. Miré a Tehuel mientras hablaba, no le prestaba mucha atención a lo que decía, solamente podía pensar en cómo hacía para estar como siempre. Entramos al colegio un rato después, ellos dos seguían hablando como si n

