Narrador Vanesa estaba tan feliz de haber sentido así sea en un aroma el amor de su madre. Guardo todo nuevamente en la caja y se acostó se sentía cansada y quería dormir, hoy fue su primer día de casada y la entrega de su herencia hizo que fuera un día genial. En la habitación continúa estaba Anthuam también revisando su sobre, también derramó lágrimas extrañaba a su madre, el contenido lo dejó muy feliz pronto concretaría su sueño y dejaría de trabajar para su padre. Mientras leía, sonó su teléfono, era Pandora, el hizo un gesto de fastidio, pero decidió responder. —Dime Pandora. —Hola guapo, estoy extrañándote, se que te casaste con la flacucha de Vanesa Sanz, pero también sé que tú no la quieres y que todo eso de la boda es una farsa. —¿Qué quieres?—pregunto con fastidio. —A ti,

