La profesional caminó detrás de los guardias para cerciorarse de que sacarán a la mujer de la clínica, mientras que Vanesa entró a la habitación junto con el personal de limpieza, había quedado sopa regada en el piso. —Iré por más comida—le dijo a Anthuam quien estaba perplejo y solo asintió. Ella fue en busca de alimentos y Anthuam quedó pensativo, nunca había sentido tanta satisfacción de ver humillar a otra persona, Pandora estaba acostumbrada a insultar y humillar a quien ella quisiera, Pero está vez se consiguió con la horma de su zapato. Vanesa regresó con una bandeja repleta de comida, Anthuam seguía sorprendido y agradeció el gesto. —Gracias Vanesa, la verdad es que dejas muy sorprendido por lo que acaba de ocurrir, aún me preguntó ¿qué pasó? —Solo me defendí, no voy a permiti

