La primera semana de clases pasó rápido. Fue algo relajante y me sirvió para conocer las instalaciones y poder relacionarme un poco más con el pequeño grupo de chicos con los que hablé el primer día. Resultó ser que Jackson no compartía solo Literatura I conmigo, sino que otras dos asignaturas más, así que, se autodesignó mi compañero de proyectos por todo el semestre. Por supuesto, yo no puse objeción alguna ya que él me caía bastante bien. Había visto muy poco a Agust. A pesar de vivir en la misma casa, sólo lo veía en las mañanas porque cuando regresaba, muchas veces él ya no estaba. El primer fin de semana que me tocó trabajar me costó mucho seguirle el ritmo y tuve que pedirle disculpas a Cole más de una vez. Estaba tan cansada y tenía tanto sueño que apenas podía recordar los pedido

