ALEX: Gracias a ti me di cuenta que no estoy enamorado de ella, Liv. Buenas noches para ti. Te quiere, Hutch. Esas pocas palabras bastaron para que mis ojos se cerraran y pudiera sumirme en un profundo y agradable sueño. [...] Te quiere, Hutch. Bloqueé la pantalla de mi móvil una vez más, después de haber leído su texto por millonésima vez en lo que iba de la mañana, y me quedé sentada frente al espejo del camerino mientras la maquilladora se encargaba de pintar cicatrices en mis brazos y rostro. Mi papá había decidido que la escena del baile, donde tenía que besar a Jeremy ―o mejor dicho, los labios de Richard― fuera suspendida por un tiempo. Mientras, grabaríamos las escenas de acción, aunque yo apareciese pocas veces en estas; muchas de las tomas peligrosas o que requerían de habil

