Capítulo 29 – Ruptura de relaciones La mansión de Alejandro, antes símbolo de poder absoluto, estaba silenciosa y vacía. Cada pasillo, cada sala, reflejaba el aislamiento que ahora lo rodeaba. Los aliados que alguna vez lo respaldaban con lealtad ciega ahora dudaban, traicionaban o directamente lo evitaban. La caída de su imperio de miedo era palpable. Isabella y Mateo continuaban su avance estratégico. Cada nuevo aliado que se unía a su red debilitaba aún más la posición de Alejandro. La información recopilada se compartía cuidadosamente, asegurando que los movimientos del magnate quedaran al descubierto sin darle oportunidad de reaccionar. —Mira esto —dijo Isabella, mostrando a Mateo una lista de socios que han decidido cambiar de bando—. Cada uno que perdemos es una ventaja que ganam

