Narra Arthur Recibir la llamada de mi tío Robert hizo que el mundo se me cayera encima, me sentí como el hombre más malagradecido del mundo. Reflexioné casi que mi vida entera en los ocho minutos que demoró la llamada. Llevo viviendo en Las Vegas cinco años, cinco años en los que he estado alejado de mi familia. No he tenido comunicación con mi tía desde hace unos dos o tres años quizás, nuestra relación no fue la mejor debido a situaciones y malas decisiones que hoy lamento. Miré a mi alrededor y no dudé un solo segundo en volver, ya no hay nada que me ataje a estas cuatro paredes, creo que antes no lo había hecho por pena o vergüenza con mi tía, la mujer que se convirtió en mi madre. Que malo he sido, no es la forma de volver con ella, esta no es la manera, pero agradezco que puedo

