Aquellas palabras aún retumbaban en su mente, Orión miraba a Eirian sin entender de que estaba hablando. —¿Quieres que sea tu Sugar baby?, ¿por qué?. Es decir, he escuchado de los Sugar Daddy, pero creí que uno debía buscar eso, no que alguien te lo ofreciera así tan libremente. —Creo que sería beneficioso para ti que yo sea tu Sugar Daddy. Puedo pagar todas tus deudas, pagar tu universidad, comprarte un auto, todo lo que quieras— le dijo Eirian sin guardarse nada. Orión seguía confundido. —¿Qué tendría que hacer?— le preguntó el castaño con desconfianza. —Limpiar mi casa, hacer mis pedidos, cocinarme. Orión lo pensó un momento, luego recordó la imagen de Kelly y Glen besándose. Para ser sincero no tenía cabeza para tomar una desición en esos momentos. —Debería pensarlo primero— dij

