Las horas de la tarde fueron pasando y las clases finalmente llegaban a su fin. Orión tomó sus cosas y salió junto a su amigo. —¿De qué hablaron con Eirian?— le preguntó Dilan. —Em, hay algo que no te he dicho— le dijo el castaño a su amigo. —Ya me lo temía yo. Orión lo tomó de un brazo y salieron rápidamente de ahí, fueron a la parte posterior del edificio. El pelirrojo se estaba poniendo algo nervioso. —Ya habla— le dijo Dilan soltándose del brazo. —Ayer después de dejarte en el local él me llevó a su casa— comenzó Orión, su amigo lo escuchaba atento—. Me dio algo de licor y luego me dijo que si yo quería ser su Sugar Baby. Dilan se quedó mirando al castaño como si éste tuviera tres cabezas. —¿Me escuchaste?. —¡Su Sugar Baby!. —Shhh, no grites. ¿Qué sucede contigo?— le dijo Ori

