- ¡Dame el mando! - ¡No! ¡Tú ya has visto 5 capítulos de Friends! ¡Ahora me toca a mí! - ¿¡Tanto te cuesta dejarme una tarde tranquila en el sofá!? ¡Tú te la pasas aquí! ¡Déjame disfrutarlo a mí también! ¡Que tengo que ver el nuevo capítulo de Riverdale! - ¡No! ¡No pienso volver a aguantar esa serie donde hay tanto puterío! ¡Me niego! - ¡Pues largarte de aquí! - ¡No me da la gana! ¡Es mi casa! - ¡También es mía! ¡Y tengo el derecho de ver en la tele todo lo que quiera! - le arrebato el mando y este me lanza rayos láser por los ojos. - Vale, te dejo. - ¿De verdad? - pregunto sin creerle. - Nop - sin verlo venir me encuentro con el gordo de mi hermano encima de mí aplastándome. Echo la mano con la que sujeto el mando hacia arriba para que no logre robármelo. Pero este aprovecha para

