Todas las personas poseen un particular concepto acerca de qué es el amor, sobre todo cuando deben decidir entre quedarse a continuar luchando, o simplemente tomar distancia del protagonista secundario del concepto. La decisión de Mia pasaba peligrosamente en un triciclo sobre una cuerda floja, solo esperando a que sus acciones la hicieran inclinarse hacia el lado que creía más conveniente. ¿Esperar a que Gertrudys despertase de su letargo y forzarla a continuar con su travesía en un mundo que ya conocía a la perfección? Con una vida donde las historias que ya había vivido se contaban solas con cada arruga de su piel, y también con cada anécdota que por su demencia senil ya ni recordaría, pero que había vivido al fin y al cabo. ¿Desconectarla? La sola idea causaba un silencio tenso en

