Capitulo 8

2295 Words
El hermano mayor de Nicolás nunca había logrado que Dereck se descontrolara con sus intrigosos comentarios, pero al parecer ver con sus propios ojos como Ross se refregaba contra su hermano, lo llevó a su límite y terminó desquitando su furia contra él. Daniel jadeo, volvió a palpar su nariz rota obligándose a reaccionar, se levantó y se dispuso a enfrentar a Dereck, aunque para ser honestos, calmar a Dereck, puesto que las venas sobre su frente eran notorias, todavía se veía molesto y si Daniel no se detenía, darían una escena que sería digna de ser obtenida por los paparazzi que en cualquier momento podrían percatarse. —No es algo que no sepas   —dijo con la mano sobre su nariz  —¿porqué reaccionas violentamente? Las personas del Club ya habían reparado en el altercado, un bolleo de jóvenes curiosos quedaron alrededor de ellos, era imposible que nadie se diera cuenta de que una pelea había empezado, lo que sí parece imposible de saber es si la pelea continuaría, o se frenaría ante la aptitud resignada del hombre que acababa de levantarse del suelo. Christopher se abstuvo solo a observar la confrontación, no tenía por qué intervenir y no intervino. Sin embargo la reacción violenta de Dereck lo sorprendió, Dereck era como él, arrogante, frío, un calculador hombre de negocios que nunca se descontrolaría no importa en qué tipo de situación se encuentre. Y que Dereck responda a través de puños por las palabras insultantes del intermediario a pesar de que él también insultó a la pelirroja, le llamó todavía más la atención. Bastante visible que Dereck desprecia a aquella mujer hasta el punto de insultarla, él se había referido a la pelirroja como 'cualquiera' y 'barata'. —¿Acaso he dicho algo que no sea verdad?  —Daniel siguió a pesar que fijó su vista en los puños cerrados de Dereck   —cualquier hombre que la conozca te dirá y confirmara lo mismo que acabo de mencionar. Con aquel comentario de Daniel, era difícil entender si lo que quería era calmar o enfurecer más a Dereck. —No me importa saber sobre esa mujer   —Dereck torció una mueca   —me molesta que el prestigio de mi familia se vea envuelta con tus afirmaciones, que lo divulgues perjudica especialmente a mi familia. Si la llama 'barata' y se refiere a ella como 'esa' Christopher dedujo que Dereck realmente detesta a la pelirroja, la cabeza del imperio fluvial y aeronáutico más importante del Oriente sonrió sombríamente, la bella mujer acaba de llamar más y más su atención. —No soy solo yo el que lo sabe  —indicó señalando con ambos manos a todos los del alrededor   —puedes callarme a mí, pero ¿qué sucede con el resto? ¿harás lo mismo? Dereck se limitó a observarlo con el ceño fruncido, ablandó sus manos e hizo que Daniel emitiría un suspiro sintiéndose liberado de la tensión que los puños de Dereck generaban. Entendió que su prometida no valía la pena para hacer lo que acaba de hacer. ¡Maldición! él nunca se había ido a golpes con otro hombre por algo así, se dijo que no lo hizo para defender su honor, sino porque su vergüenza perjudica a la familia Walldering. Y antes que Dereck respondiera a Daniel, dos figuras se acercaron atrayendo su atención, — ¿Qué pasó?   —preguntó Nicolás desorientado deteniéndose a lado de su hermano y viendo como escurría sangre de su nariz. Dereck reparó en la intervención de Nicolás, hace un momento estaba en la pista de baile con Ross, eso significaba que Ross seguramente subió al segundo piso también, miró sobre el hombro de Nicolás y la vio, Ross estaba detrás de Nicolás y observaba el rostro de Daniel, específicamente su lesión. No había signos de preocupación o sorpresa en Ross, como la de Nicolás o el resto los espectadores, Dereck se dio cuenta que se ella se mantenía distante y seria, como si el hombre que hace un rato estaba en el suelo, no fuera el hermano del hombre con él que hace minutos antes se restregaba sin recato en la pista. —Nada que valga la pena  —respondió Dereck con la vista sobre Ross, luego dio medio giro y se retiró del lugar, no quería seguir allí, solo verla llega a irritarlo más, más de lo que por sí ya estaba. Dereck y sus hombres se retiraron del lugar, casi al mismo tiempo Christopher lo hizo también. Ross escuchó con claridad lo que dijo a pesar de la alta música, para él ¡ella no valía la pena! Y vio también como Dereck se marchaba con sus hombres, pero no solo él, otro hombre como Dereck también se marchó y aunque no pudo ver su cara, por su figura trasera e imponente, dedujo que tenía que ser un hombre importante, un socio de Dereck tal vez. — ¿No me responderás?   —se dirigió Nicolás a su hermano cuando los dos hombres que imponían su presencia y llamaban demasiado la atención de las mujeres del Club desaparecieron de su vista. —Como dice Dereck, nada importante. Respondió mirando a Ross, y haciendo que ella dejara de seguir con su vista como esos dos hombres se alejaban del lugar. Ross lo observó desde su lugar sin siquiera inmutarse, ¿porqué? En su vida pasada, Daniel era amigo y socio de Dereck, en especial de Diane. Desde que volvió a la vida, Ross sabía de quienes tenía que mantenerse alejada. Si bien dijo que se alejaría de su esposo, eso incluía de sobre manera a su amante Diane, y por supuesto al mejor amigo de Diane, Daniel Di Mauro. Estaba inmersa, dejándose guiar por los movimientos de Nicolás cuando unos fuertes ruidos que provenían del segundo piso detuvieron el encantamiento baile, Nicolás sugirió a Ross ir a averiguar lo que sucedía arriba, Ross accedió aunque su instinto interior le decía que no debía ser algo bueno, y no se equivocó, así como tampoco hubiera imaginado que los protagonistas de la pelea sean personas cercanas a ella. Era Dereck quien había alzado su puño contra su amigo. Si no lo viera no lo creía, Dereck podía ser frio, mal humorado, arrogante pero darse a golpes con otro hombre en un lugar público, eso no lo creía, pero si pasó. Aunque no vio el golpe ni el motivo del altercado, ya que llegó al segundo piso con Nicolás cuando Daniel le decía que 'no podía callar al resto', ¿a qué se refería? se preguntó pero luego decidió ignorar aquello. Haría de cuenta que no vio nada, Ross se había dicho que no le importaría nada acerca de su esposo de la vida pasada. ¡Dereck podía partirse la cara y a ella no le importaría! Elena buscó a Ross con desesperación producto de la pelea que se armó en el Club, y la encontró cerca de los hermanos Di Mauro, —¿Estás bien? dicen que Dereck golpeó al hermano de Nicolás    —preguntó realmente sorprendida. —A mi también me sorprendió   —con sinceridad contestó. — ¿Quieres que nos vayamos? Es Elena, su amiga después de todo, y es la que mejor entiende de los sentimientos de Ross por él. Parecía que Ross quería dejar de lado su conexión con Dereck y el destino se inclina a hacer que se encuentren en el mismo lugar. Tampoco es mucho que pudieran hacer, ellos viven bajo el mismo techo, en la mansión Walldering, aunque claro Dereck también suele vivir en su lujoso departamento dúplex localizado en el centro de la ciudad cuando se cansa de convivir con su familia en la mansión. —No quiero amargar tu noche con Matías. —Ese infiel ya me ha ido a poner los cachos   —dijo despreocupada  —me dejó cuando le dije que iba a buscarte. —¿Porqué sigues con él? Elena la miró divertida. —¿Porqué sigues encaprichada de él? Contra respondió Elena y Ross suspiró, —Ya no lo estoy   —admitió Ross   —he decidido pasar de página. Aunque lo correcto sería decir; cambiar de libro. —Si tú lo dices   —dijo levantando sus hombros para luego mirar en dirección de Nicolás que discutía con su hermano, seguramente por la anterior pelea  —pero no estoy muy segura si fijándote en Nicolás podrás olvidarlo. —En ningún momento he dicho que Nico.... No logró terminar pues Elena la interrumpió para terminar de aclarar lo que tiene pensado en decir, —Nicolás podrá ser el chico más lindo del instituto pero no es el hombre que hará que te olvides de Dereck. Ross admitía que su amiga tenía razón, aunque Nicolás se comportó como un encantador chico esta noche, era solo un chico como ella que juega con el corazón de las mujeres, y no quería terminar nuevamente con el corazón destrozado. Ross tampoco quiere enamorarse y volver a quedar hecha un rompecabezas, disfrutar de la vida, amistades, viajes, modelar, estudiar, quizás incluso llegar a gustar de un chico, eran sus propósitos en esta nueva vida, pero no llegar a enamorarse y entablar algo más serio donde sea nuevamente herida. —No es por contradecirte pero tampoco quiero encontrar otro hombre. —Eso dices ahora, pero cuando un misterioso y atractivo hombre llegue a tu vida cambiaras de opinión. Ross suspiró, luego dirigió su vista hacia Nicolás que seguía ocupado con su hermano y dijo —De eso no estoy segura, pero de lo que por ahora estoy segura es que debemos irnos. Elena asintió, estaba demasiado cansada y los tacones no minimizaban su agotamiento, seguramente lo mismo sucedía con Ross y sus tacones, es pasada la media noche y el sueño se hacía presente en las jóvenes amigas. Salieron del Club y Mark que las esperaba afuera de la limusina, abrió la puerta para que las jovencitas entraran, al hacerlo cerró con delicadeza la puerta y se adentró a la parte delantera del largo vehículo, arrancar el coche y dejar a Ross en su mansión, y finalmente a Elena en la de ella. * El celular no dejaba de sonar haciendo que el irritamiento de Dereck aumentara, sacó el aparato de su bolsillo y leyó la pantalla, era Diane. Lo apagó, no estaba de ánimos para escuchar su voz ni leer sus mensajes, era una cadena de mensajes. Notó también que ella debía tener mucho tiempo libre para atosigarlo con un sin fin de mensajes cuando él mismo no tiempo para nada. —Di-Disculpe.... ¿a dónde me dirijo?. Preguntó nervioso el chófer y mirarlo a través del espejo, Dereck desprendía un aura sombrío y oscuro, desde que salió del Club se veía bastante molesto, y lo que menos quería el chófer era enojarlo más con preguntas. "Mellart Avenue" El chófer asintió y Dereck fijó sus grises ojos en la ventana negra de su coche, irá a su departamento, no quiere ni desea ver su desagradable rostro, no después de ver con sus propios ojos lo que los demás dicen sobre ella. Si no fuera por la intrusa que vive en su mansión desde hace dos años, Dereck podría llegar sin problema a su mansión, sin la necesidad de verla y preocuparse por su persistente persecución. El departamento que tiene en Mellart Avenue resuelve la incomodidad de verla, una salida que tiene cuando se cansa de ver el rostro de Ross. O cuando su madre o su abuelo se vuelven pesados y exigen acercar a Ross a él, el desaparece y se va a su departamento. Hay momentos que toda su familia se vuelve tan insoportable casi como su prometida. —Por ahora prometida  —murmuró. Se encargaría de que sea ex prometida, porque para recibir el título de esposa esa mujer está a años luz de distancia. En definitiva, esa heredera con la que su familia quiere obligarlo a casarse no está a la altura de ser su esposa * Estaba a mitad del trayecto para llegar a la gran propiedad que tiene en esta ciudad, cuando Christopher observando las alumbradas calles de la ciudad a través de la ventana de su coche ordena a su asistente, —Investígala. Diego confuso, no comprendía con exactitud lo que su jefe estaba ordenando. —Disculpe, ¿a quién? —La mujer que provocó la disputa entre ambos socios  —contestó Christopher. Era una orden de su jefe a la que ya estaba acostumbrado, Christopher tiende a investigar y estudiar a los grandes hombres de negocio con los que se rodea, pero ¿pedirle que investigue a una mujer? Diego no creía que su jefe esté interesado en una mujer. Las mujeres que pasan la noche con su jefe, no son tan importantes como para que él le ordene que las investigue. Christopher se acuesta con ellas y cuando se aburre las deja junto con un mar de diamantes y oros para que no lo molesten. —Señor, creo que no es neces.... Los cristalinos y azules ojos de Cristopher se oscurecieron, —No pedí tu opinión. —S-si. El asistente asintió intimidado, tampoco quería hacer enfadar a su jefe y ponerlo de mal humor, desde que entró al Club para cerrar el trato, Christopher se veía cansado, aburrido, pero después de que el acuerdo se firmara, se vio más animado e interesado. —Quiero saber todo  sobre la pelirroja que Dereck Walldering detesta   —sonrió Christopher y el asistente notó un brillo diferente en los ojos de su jefe. La pelirroja atrajo aún más su interés cuando se aproximó a ellos, de cerca la mujer llamada Ross como Daniel la nombró, es incluso más hermosa, y como al parecer a Dereck no le interesa, no hay ningún inconveniente en que él la consiga.
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