Capitulo 9

2553 Words
Amaneció con resaca, no volvería a tomar más de lo permitido. Anoche se divirtió no lo niega, pero el malestar de haber bebido se las cobraba hoy día. Miró las ventanas de su habitación, por donde los rayos del Sol ingresaban, no sabía que ahora es, pero el calor indicaba que sería medio día. La hora del día que el sol se pone más fuerte y el calor arrasa con todo a su paso. Un toque en la puerta hizo que se levantara y se colocara un camisón, su vestido de dormir era demasiado traslúcido. —Qué bueno que estés despierta, cariño. Era Mareen. —¿Sucede algo?   —preguntó extrañada  y aún con un tedioso dolor de cabeza. —No quise despertarte más temprano   —la miró  comprensiva   —Noté que llegaste tarde" —Anoche salí. —Me di cuenta también que mi hijo no llegó a la mansión   —Mareen rodeó los ojos     —seguramente pasó la noche con su amante. Ross no respondió a su comentario. Pero no duda de lo que Mareen asegura. Después del desagradable incidente de anoche Dereck se largó del Club de mal humor y una apasionada noche con su modelo lo pondría de mejor ánimos. —En fin, el director de Marketing de nuestra compañía me llamó, solicita que nos presentemos en su oficina. Ross asintió y Mareen salió de la habitación para dejar que Ross se cambie y se aliste. Sabe lo que sucederá,  aquel director quiere terminar su contrato, como sucedió en su vida pasada. Esta vez aceptará su despido, no llorará ni se quejará ni con Dereck ni con los Walldering. Aceptará su despido sin objetar, luego de ahí pedirá a Mareen que le consiga otras empresas. Walldering company no es la única empresa donde ella puede modelar.  Se cambió y se arregló mejor que anoche. Si la iban a despedir les demostraría lo que se perderían. Estúpido Director, y estúpido Dereck también porque él es quien ha ordenado al director que la voten de la compañía. El coche de Mareen se dirigía a la compañía, pero otro coche de procedencia desconocida los seguía. El Chófer de Mareen no reparó en el seguimiento. Durante el trayecto, Ross se quejó de dolor. Su vientre le dolía y Mareen preocupada ordenó al chófer llevarlas a la clínica más próxima.  —No es necesario.....   —objetó Ross aún con dolor, sus manos estaban sobre su vientre    —me bajara la menstruación, debe ser eso. Mareen no se conformó con esa explicación. —No es normal que tengas dolores fuertes cada mes. —Mareen, el director debe es...... Pero Mareen reacia la interrumpió, —El director puede esperar, te llevaré a una clínica primero. Ross no pudo hacer nada frente a la insistencia de su Madrina. Mareen no escuchó a Ross y la hizo ver con una ginecóloga. Al menos  esa petición si escuchó, Ross tenía vergüenza que un doctor la revisara. Después de dos horas, Ross y su madrina estaban siendo explicadas por la doctora que sostenía los resultados de los exámenes. —Ross como lo comprobé al revisarte eres una inocente adolescente, eres virgen así que es imposible que tengas una infección, los resultados tampoco demuestran quistes u algo más grave así que no tienes de que procurarte estás sana   —informó la doctora. Como Ross es menor de edad, la presencia de Mareen a lado suyo era obligatoria. Su madrina escuchaba con atención lo que la doctora explicaba. Escuchar que su ahijada es una niña decente le agradó, eso comprueba que no todas las adolescentes de ahora son fáciles y que andan de cama en cama. —Los dolores menstruales varían de acuerdo a la constitución de la mujer, en tu caso te daré unas pastillas para disminuir el dolor, en algunas mujeres el dolor menstrual es insoportable, un dolor que disminuye cuando empiezan a tener relaciones sexuales. Aquello no le agradó escuchar a Mareen, es como si le recomendara tener relaciones sexuales. Y la doctora notó la cara de disgusto de Mareen así que agregó,  —Pero tú no tienes que hacer eso, simplemente con tomar las pastillas que te recetaré para el dolor no sentirás dolores. La doctora les entregó el resultado junto con las medicinas, era cierto, a minutos de tomar una cápsula roja Ross se sintió mejor. Ross caminaba sin agarrarse el estómago. Salieron del hospital para ir directo a la compañía. Llegaban retrasadas así que el rostro impaciente del Director Clark Patterson era bastante notorio. Él les pidió que se sentaran, justo cuando las mujeres se sentaron en el sofá Clark les entregó un folder. Un folder que contenía la expiración del contrato de Ross con Walldering company, no la renovación que es lo que Mareen esperaba. — ¿Qué significa esto?   —expresó molesta Mareen cuando abrió el folder y leyó el título del primer documento. —Una carta de despido Sra. Mareen no lo tome mal, solo obedezco ordenes del directorio ejecutivo   —contestó Clark, es la madre del CEO después de todo. —Lo resolveré con mi hijo. Mareen se veía renuente a aceptarlo. Comprende que a su hijo no le gusta Ross, pero ¿tener que llegar a esto? ¿en que le afecta que ella sea modelo? Si no quiere verla en su compañía, pues bien, eso se puede solucionar, haciendo que Ross  se mantenga distanciada de él cuando se encuentre en la compañía. —Mareen déjalo   —intervino ella   —no quiero que tengas problemas con Dereck por mi culpa, buscaremos otra empresa que me contrae ¿Si? —dijo con una sonrisa comprensiva. Aunque en realidad por dentro tenía un sentimiento aplastante que amenizaba con quitarle el aire. Pensó que al saber de antemano que iba a ser despedida  no le afectaría tanto. Pero estaba equivocada, ¿cómo no le iba  afectar? si es como si le describieran en unas simples hojas de despido que es insignificante como para ser una de las modelos de la compañía de su ex-esposo. No obstante, como se siente ahora, no se compara en lo absoluto a cómo se sintió cuando Dereck hizo que este mismo director la despidió en su  vida pasada, así como está despidiéndola en este mismo instante. Cuando ordenó que la votaran de su compañía lloró mares de lágrimas durante un mes en su habitación, nada ni nadie hacía que el dolor en su pecho desvaneciera. El Director observaba sorprendido a la modelo, pensó que la pelirroja haría una escena o un berrinche escandaloso. Era también un desperdicio, con su esbelto cuerpo, su delicada y elegante apariencia, con su llamativa cabellera roja y su precioso rostro será una hermosa modelo, beneficiosa para la Compañía, pero el CEO no opina de la misma manera. La primera vez que la conocía fue hace un año, cuando Mareen la trajo para firmar el contrato y Ross se veía bastante emocionada, —Seré modelo de la compañía de tu hijo   —había dicho Ross con una brillante luz que irradiaba de su rostro. —Modelaré para él.   Dio una vuelta y simuló ser una exitosa famosa Mareen reía mientras Ross expresaba  lo feliz que estaba, la felicidad emanaba de ella cuando estaban a segundos de firmar el contrato. Pero ¿cómo fue que Dereck aceptó que Ross sea una de las modelos de su compañía, si la detesta? El CEO no pudo rechazar la petición de su madre, ya que Mareen pidió primero al abuelo de Dereck  que permitiera a su ñieta política ingresar como modelo a la compañía, con la aceptación de la cabeza de la familia, pidió o mejor dicho notificó a su hijo que Ross tenía el permiso de Mayer de entrar a la compañía. Con el sello de permisión de Mayer, la cabeza de mayor jerarquía de la familia, Dereck no pudo rechazar ni bloquear esa petición. Sin embargo, el contrato vencía en un año, justo hoy. Si bien lo obligaron a aceptar a Ross en la compañía, no le especificaron cuánto tiempo. Dereck fue demasiado astuto al establecer la menor duración de contrato para  Ross.  —Pero Ross...... —Déjalo" —insistió Ross con una voz apagada   —si no me quiere aquí está bien, encontraremos  otra empresa, no importa que sea más pequeña y menos conocida que esta, por algo hay que empezar. —Está bien  —accedió Mareen.   —si lo dices será así, no dudo de la capacidad mi pequeña ahijada   —sonrío y acaricio la suave mejilla de Ross. El director se abstuvo a mirar la interacción de Madrina y ahijada,  es increíble la buena relación que parece llevar la madre del CEO con la prometida. En la corporación Walldering todos notan la frialdad del presidente cuando le hablan de su prometida. —Entonces firmaré y acabáramos con esta situación  —resolvió Mareen. El director quedó satisfecho en su oficina, la Sra. Walldering se retiró junto su ahijada dejándolo con el documento firmado. Ella ya no era una modelo de la empresa, con esta buena notica se levantó de su asiento y se dirigió al último piso del gran edifico de la corporación, a la oficina del CEO. La oficina era grande y el lujo se exhibía en cada rincón así como la imponencia del hombre que se encontraba firmando la columna de documentos que tenía sobre su escritorio. El director ingresó a su oficina  cuando la secretaria de Dereck notificó y le permitió entrar. A pesar de la sombría oficina Clark no sentía nervios o miedo, puesto que traía noticias positivas, un contrato firmado, como Dereck expresamente pidió. —Espero que valga la pena lo que tengas que decirme para mostrar tu presencia delante de mi. —Le traigo el despido firmado de la señorita Ross. Su vista estaba en el Director, pero al oír aquello sus insensibles ojos grises se fijaron en el documento que Clark traía consigo. —Pensé que mi madre se opondría. Ya esperaba que la voz de su madre irrumpiera su oficina exigiendo explicación junto con la insoportable de Ross llorando y pidiendo que no la despida de su compañía. —Lo hizo, pero la señoría Ross le pidió que lo deje y acepte el despido, para evitar entrar en problemas con usted, dijo también que ellas ya busc... El director se vio interrumpido por la impaciencia de Dereck, no quería ni quiere escuchar nada sobre ella. —Suficiente, no quiero saber más acerca de este asunto. Mark notó que  volvió a su usual enfado, pensó que al ser informado que la señoría Ross dejó la compañía su estado de ánimo mejoraría.  Pero se equivocó, al parecer todo lo que tenga que ver con Ross sea bueno o malo, lo irrita. No tenía nada más que notificar al CEO, así que se retiró de su oficina cerrando la puerta tras su salida. —Ya no la veré en la compañía  —con una fría voz dijo   —ahora solo falta sacarla de la Mansión.  De vuelta en la mansión, Ross fue directo a su habitación pero no para llorar y encerrarse. Si bien se sentía deprimida no se amargara tampoco incrementará su desfavorable estado de ánimo. El sonido de un mensaje se escuchó en el interior de la habitación en el mejor momento, Elena: Hey, pájaro de nido ¿salimos? Ross respondió  al instante "¿A dónde?" Elena: Donde quieras, esta vez tú decides" Ross: ¿Torre Eiffel? Elena: Deja ese sitio para ir con el hombre de tu vida Ross: Eso significa que si nunca encuentro al hombre de mi vida, ¿nunca conoceré esa bella torre? Elena: antes te diría que no, pero ahora parece que lo conocerás pronto. Ross: Llévame a comer al mejor restaurante del País Elena: Enserio, ¿eres tú mi amargada amiga de la escuela? Ross: ¿Quién más sino?  Entonces ¿me llevas o no? Elena: Jajaj alístate que haré que el Jet de mi padre nos lleve a Roma Ross: Te dije del país no del mundo! Tenemos clases el lunes "Tan sólo alístate pelirroja, este fin de semana nos vamos a Roma.... Volveremos directo a clase" Ross: ¿Puedo negarme? "Mark estará allí en una hora para recogerte Pd: empaca tus mejores trajes de Baños.  Es una idea loca viajar a otro país repentinamente, pero se sentía atraída, sentía un sentimiento curioso que le instó a decidir. ¡Ella empacó su maleta! y dejó una nota en su mesita de noche, en donde le pedía a Anna que informara a Mareen sobre su viaje y que iría con Elena, escribió también, que no se preocupara que volvería el lunes directo a clases. Como su amiga indicó el chófer llegó en una hora y la llevó al aeropuerto, durante el trayecto se sintió incómoda frente a la mirada del joven Mark, pero como parecía un joven respetuoso no se alarmó. Lo dejó pasar. Elena la esperaba en el aeropuerto, tras hacer migración se dirigieron al área de embarque, el Jet privado los llevaría directamente a la ciudad más urbana y desarrollada de Italia, Roma. Después de horas de vuelo, aterrizaron en el aeropuerto de Roma–Fiumicino. El hotel reservado, es propiedad de la familia de Elena. En otras palabras, este fin de semana está destinado a ser perfecto. Aquí no conocía a nadie, así que dispondría del Hotel y de la ciudad para su deleite. — ¿Estás lista? Ross estaba probándose los bikinis que trajo, ante la variedad de trajes que trajo fue difícil elegir uno. Su amiga entró al vestidor y elogió por ella. —Ponte este — ¡Exhibe demasiado! —Esa es la idea   —afirmó agarrando el resto de los bikinis más conservadores y colocándolos en la maleta de nuevo. —Elena..... —No aceptaré objeciones  —se limitó a decir  —Termina de colocarte ese precioso Bikini y alcánzame abajo. Elena dejó a Ross indecisa, ¿qué haría? ¿vestirse o no lo que eligió su amiga para ella? Suspiro y se resignó. Elena es capaz de hacerla volver a cambiarse si baja con otro bikini distinto al que eligió. Con el soleado día de Roma disfrutar como cliente Vip de la piscina del Hotel es un hecho. Buscó a su amiga, la ubicó tumbada boca abajo sobre los asientos alrededor de la alberca. Iba a hacer lo mismo que Elena y dejar que el sol broncee su piel de leche, pero optó primero por nadar y disfrutar de la refrescante piscina.   Después de nadar un rato ella salió de la piscina Con la vista lasciva de los hombres sobre su diminuto bikini mojado que se adhería a su esbelto cuerpo. Ross volvía hacia donde su amiga para recostarse y tomar un ligero bronceado, pero su delicada piel no soportaría los rayos UV del sol, así que fue hacia el otro extremo donde las palmeras proyectaban sombras sobre una fila de asientos. Se recostó sobre aquel asiento, bajo la sombra y bajo las miradas de los que seguían deleitándose con sus blancos senos, su delgada cintura y sus piernas torneadas. Unos penetrantes ojos verdes como la selva la observan desde el vidrio del segundo piso del hotel. La sala de conferencia donde Christopher Lombardi asistió junto con los directores ejecutivos de su compañía y otros importantes hombres, es en el Hotel 'The High Rousseau'.
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