Cerró la puerta de su habitación cuando entró y se apoyó sobre la misma, le costó bastante disimular frente a Christopher que no le afectó lo que acababa de informarle.
—Es muy probable que él asista a la gala benéfica —intranquila y con el pulso acelerado Ross dijo.
Se llevó una mano a sien y pensó en lo incómodo que probablemente será el evento de mañana.
Se supone que hasta hace unos días era todavía prometida y modelo de Dereck Walldering. Ahora es modelo de la compañía de Christopher.
Los medios aprovecharán de la situación de mañana para beneficiarse con el cancelamiento de su compromiso y el cambio de representación de compañías.
Después de todo lo que le hizo Dereck preocuparse por él sería lo más estúpido que pueda hacer de su parte.
Lo que le preocupa es la familia de Dereck, si bien él la trató mal, su abuelo y su madre siempre fueron amables con ella.
La cabeza de la familia, Mayer Walldering es un viejo con las misma personalidad de Dereck, un frío hombre calculador, pero con Ross fue comprensible tal vez por ser todavía una jovencita que perdió a sus padres siendo una niña.
—Ojalá Christopher mantenga a los periodistas al margen —murmuró y fue hacia la cama, desentendió la sábana y cuando estuvo por tumbarse sobre esa nube llamada cama la pantalla de su celular atrajo su atención.
Era un mensaje de un desconocido número, curiosa tomó el celular y abrió el mensaje,
Es extraño pero la princesa de hielo no ha asistido a clases, y me preocupé. Solo quiero saber que estés bien.
Perdona, exigí a Elena que me facilite tu número... Me costó el precio de un viaje vacacional en Yate, pero por ti estoy dispuesto a pagar lo equivalente al sol.
Buenas noches,
Nicolás Di Mauro.
Ross sonrió, Elena es una mujer de dinero aun así se no desaprovecha la oportunidad de cobrar por los favores.
Se tumbó en la cama y respondió el mensaje,
¿Sol? ¡Quedarías en la ruina!
Pedí permiso a la dirección para ausentarme unos días por motivos de trabajo.
Gracias por preocuparte por mí pero estoy bien, nos vemos en la escuela cuando regrese.
Quien iba a imaginar que después de volver a la vida Nicolás el típico chico que se acuesta con todas las bellas chicas de la escuela le escribiría, y ella como si no hubiera aprendido por experiencia propia lo que es tener un esposo así, le contesta.
Dejó el celular en la mesita de noche y un bostezo le cobro factura por todo el pesado de día, ¿pesado? lo único que hizo fue sentarse, ser atendida por el equipo, y posar para las cámaras.
Aún así sus ojos se cerraron y cayó dormida al instante olvidándose por completo de la preocupación por el evento de mañana, hasta que los sonidos de los pájarines alegres por el amanecer la despertaron al día siguiente.
—Cerraré las ventanas para la próxima —murmuró aún adormilada a la vez que se levantaba.
Tiene que alistarse para lo que será las sesiones de fotos del día de hoy.
(....)
En el otro lado del mundo, la voz autoritaria de Mayer Walldering retumbó en las paredes del despacho de su mansión,
— ¡Como permites tal estupidez!
—Ya sabes como es mi hijo —Mareen tomó la tasa de té que la sirvienta le trajo para evitar la mirada furiosa de su padre —Hace lo que le plazca.
— ¡Eres su madre! —la regañó — ¿Tan difícil es hacerte obedecer?
—Dereck no es un crio —alzó la voz y le contestó sin apartar la taza de su rostro, no creía ser capaz de sostener la mirada endurecida de su padre —Canceló el compromiso sin avisarnos, prácticamente nos enteramos por los medios.
—Y la pequeña Ross ¿cómo reaccionó cuando el insensible de tu hijo rompió el compromiso?
El rostro de Mayer se ablandó, su ñieto actuó sin informar a la familia, y está seguro que Dereck ni siquiera tuvo la amabilidad de hablar apropiadamente con la pelirroja desamparada que Mayer y el padre de Dereck acogieron por acuerdo con los progenitores de Ross.
Todos saben del enamoramiento de Ross por su ñieto, debió ser duro para ella entrarse en esa forma, una humillación.
—Pensé que le afectaría —dejó la taza sobre la mesa y contestó a su padre quien ya no parecía estar molesto — O que se encerraría a llorar en su cuarto por semanas, o que se rehusaría a asistir a la escuela, no obstante lo tomó con madurez.
—Esa no es la Ross que conozco.
—Lo digo enserio Padre, Ross está cambiando es más serena ya no persigue ni va tras de Dereck todo el tiempo —continuó —Es más responsable, después de que Dereck canceló el contrato con la corporación, ella no se desilusionó y aceptó ser imagen exclusiva de otra gran compañía.
— ¿Otra compañía?
Su ñieto desecha a Ross y ahora otra empresa se beneficiará con ella ¿Coincidencia? Ja tonterías, esa compañía debió estar esperando la oportunidad para adquirir a Ross.
—Sí, ha firmado para ser la imagen de una empresa que la favorece sin exigir mucho.
— ¿Y lo permitiste? ¿Es que eres estúpida? —preguntó con dureza Mayer.
— ¡Padre! —exclamó ella ofendida.
— ¿Quieres una mujer de alcurnia y fortuna para tu hijo? —el viejo se levantó de su cómodo asiento de cuero y golpeó el reluciente piso con su bastón.
Ruido que sobre exaltó a Mareen.
—C-Claro que si —ella titubeó.
—Tus acciones demuestran lo contrario —volvió a golpear por segunda vez el piso con su bastón sin importar rayar la finísima cerámica —Estás alejándola de Dereck, así no conseguirás que Ross conquiste a Dereck, o por lo menos le haga cambiar de parecer para continuar con el compromiso.
—Sabes bien que soy la que más quiere que Ross y a Dereck estén juntos —pero no puedo obligar a una jovencita que apenas está conociendo el significado de la vida a casarse con un hombre que no la ama.
— ¡Pero ella lo quiere! —objetó el viejo apoyándose sobre su escritorio —Tiene belleza, desciende de una buena familia y a pesar que sus padres han muerto ha heredado la fortuna de casi toda nuestra familia unida.
—Te refieres a ella como si solo te importara su dinero —le recriminó Mareen.
— ¿Y a ti no? —replicó Mayer.
—Si —admitió —Pero también tomó en cuenta los sentimientos de ella y los de Dereck.
—Ahora comprendo... prefieres que mi ñieto sea infeliz con la trepadora interesada que tiene como amante.
— ¡Por supuesto que no! —exclamó Mareen —Odio igual o más que tú a esa vulgar mujer.
—Diane Sigmund solo traerá desgracia a la familia —un tercer ruido más fuerte que los anteriores resonó en el despacho asustando a Mareen quien miró el piso rajado —Me encargaré de esa mujer.
— ¿Qué harás?
El viejo bajó sus escasas pestañas hacia el suelo, así como quebrantó el piso del suelo de su extravagante Mansión por furia, puede quebrar y acabar a esa mujer si consigue enfurecerlo aún más.
—No necesitas saberlo —bramó él —Tu encárgate de que tu hijo no siga cometiendo estupideces... —y agregó autoritario — ¡Hazte obedecer!
—Es tu ñieto, tu heredero has que te obedezca también —Mareen replicó.
El único que quizás pueda hacer que Dereck recapacite es Mayer, Mareen y su esposo a pesar de ser los padres de Dereck son totalmente intimidados por él.
—Ese hijo tuyo ni me contesta las llamadas. Sin embargo le haré una visita cuando regrese de su viaje de negocios.
—Regresará después de....
—Tu sólo encárgate de mantener a Ross cerca de Dereck —la interrumpió.
—Lo haré pero si Ross bloquea mis intentos no intervendré más —Mareen suspiró lentamente —Le dije que respetaría sus decisiones y espero que tú también lo hagas.
Pidió a su padre con una mirada compresiva mientras se levantaba de su asiento para besarlo en la frente.
—No puedo hacerlo.
—Eres un hombre insistente, te veo en la cena del tío Bernardo —tomó el bolso de diseñador que combinaba con su espectacular traje y salió del despacho dejando a Mayer pensativo en la casi apenumbrada oficina.
—No puedo hacerlo porque el matrimonio de ellos es un convenio que los une irremediablemente —él murmuró para sí mismo.
(....)
Cuando regresó de las sesiones, lo hizo con el tiempo pisándole los talones, tenía dos horas para bañarse, cambiarse, maquillarse y peinarse, pero Lenny la persona más amable y servicial que la acompaña a donde sea que vaya la esperó con tres asistentes de belleza al salir de la ducha.
Un sofisticado vestido de color rojo de tirantes y escote en 'v' se hallaba extendido sobre la cama, era un vestido diferente a los que tenía en el vestidor, al lado un bolso a juego del vestido, a los pies de la cama había un par de sandalias de tacón alto.
¿Quién se lo mandó? Se preguntó.
—La secretaria del presidente los mandó —habló Lenny como si pudiera leer sus pensamientos.
Ross levantó la comisura izquierda de sus labios, como no iba a adivinarlo si se quedó como piedra mirando el vestido que usará.
Una menuda mujer se encargó de su maquillaje mientras otra más voluptuosa se encargaba de su cabello, el proceso pareció más tedioso que el que recibió esta mañana para la sesión de fotos.
No se quejó, porque el resultado fue magnifico, le encantó la imagen de ella misma que veía en el espejo.
—Esta joya es la que usted promocionará ¿Por qué no ser usted misma la primera que la exhiba? —le tendió el collar de diamante con rubí en forma de corazón.
Mentira, el collar de diamante de Rubí es una reliquia de la familia de los Lombardi, y Christopher le ordenó a Lenny que no le dijera a Ross por si se rehusaba a usarla.
—Hazle creer que es una de las joyas que promocionará —él le había dicho a Lenny.
Ross ya se había puesto el vestido y apartó su cabello hacia un lado para que Lenny le coloque el collar. Un carísimo collar que envidiosamente maravilló a Lenny, quería estar en el lugar de la nueva modelo para usar todo lo que ella está recibiendo.
Las asistentes de belleza agrandaron los ojos al ver la brillante joya colgar en el pálido cuello de Ross.
—Es preciosa.... —exclamó la maquilladora.
— ¿La joya o yo? —preguntó Ross sonriendo.
—Las dos —contestaron sin dudar tanto Lenny como las asistentes.
Está de acuerdo, ¿estaría mal de la cabeza si dijera que una joya puede competir con la belleza de una mujer? Pues sí, el hermoso collar brillaba como si contuviera la luz de un millar de estrellas.
—La noche es tan oscura que llevar una antorcha como collar no afecta —estableció y salió de la habitación.
Bajaba la escalera de caracol un poco nerviosa, perdida en sus pensamientos por hacer su primera aparición pública como modelo, y no entendía cómo podía ponerse nerviosa si en su vida pasada había asistido a varios eventos.
Tuvo que llegar a la última grada para reparar en la presencia de su jefe, impecablemente vestido con un traje oscuro que exhibía un cuerpo alto fornido estaba esperándola en el marco de la puerta apoyado sobre la misma,
Él se enderezó, la recorrió el cuerpo entero sin disimulo haciendo a Ross sentirse incómoda, Christopher fue consciente de su perturbación y para provocarla se acercó a ella, manteniéndose a dos metros de distancia porque si se acercaba más, perdería el control que se está imponiendo.
Un estúpido control cuando lo único que pensó desde que la vio bajar de las escaleras con la elegancia digna de una reina es arrancar ese sexy vestido que él mismo encargó para ella.
De hecho, el estúpido es él mismo, se dijo. ¿Por qué vestirla de acuerdo a sus gustos si no la puede disfrutar?
Él mismo está torturándose.
Decidió que definitivamente esta noche buscará a Camille para apagar el fuego que la bruja pelirroja que está quedándose en su villa causa en él, sino terminará asaltando su cama a media noche.
—Estás resplandeciente.
—Dile al collar de diamantes no a mí.
Christopher sonrió y Ross inconscientemente bajó la mirada hacia la boca de él, sentía el deseo de probar esos labios pero levantó la vista con rapidez encontrándose con unos ojos de color verde jade que la observaban con un peculiar brillo,
—Ni siquiera reparé en el collar, tu belleza resplandece más que la de ese simple diamante —él dijo y de recién miró el collar que colgaba del delgado cuello de Ross.
—Pensé que nos encontraríamos en el evento —ella no tenía un espejo para comprobar pero podía sentir que sus mejillas ardían —Creo que es mejor que partamos.
Ella se dirigió hacia la puerta y Christopher la siguió, contempló sus mejillas sonrojadas, desde la conoció es la primera vez que la pone nerviosa y eso ya era algo si toma en cuenta lo distante, recelosa que ella es.
Salieron juntos de la mansión, el chófer los esperaba con la puerta abierta del coche en el ingreso principal de la villa, el interior de la limusina era amplio por lo que Ross aprovechó ese detalle para sentarse alejada de él.
La oscuridad nublaba el interior del coche, aun así Christopher la veía con claridad, blanca como la luna y roja como el fuego, es realmente un martirio tenerla tan cerca y lejos a la vez.
Una tortura que disminuyó solamente cuando llegaron al edificio donde se realizan subastas, actos políticos incluidos eventos benéficos.
Bajaron del vehículo, ingresaron al edificio, Christopher se detuvo a hablar con un conocido que lo interceptó antes de llegar a la puerta, Ross se adelantó y entró al salón donde se realizaría la gala benéfica, esperándolo en la entrada.
(...)
El salón estaba repleto de importantes personajes con los que ha establecido conexiones, contratos millonarios y con los que aún no lo ha hecho.
Como presidente ejecutivo de Walldering Company se ha visto obligado voluntariamente a venir. Su padre debió asistir sin embargo él lo está haciendo en su lugar.
No es de asistir a los actos benéficos, para Dereck esto traza la línea de lo monótomo, tipos de eventos como este son más para mujeres de alta alcurnia que lo único que hacen es gastar la fortuna de sus familias o de sus esposos.
Es todavía más aburrido tener a Diane apegándose a su lado en cada momento.
Reconoce que es la amante perfecta para un hombre como él, y admite también que tiene inclinación por las rubias, y Diane es eso, rubia, bella, sexy, complaciente, siempre dispuesta a acogerlo sin quejas, reproches o berrinches.
—Amor quita esa cara —susurró Diane arrimándose a su lado.
O bueno, reconocía porque últimamente se ha vuelto intolerable, esta melosa y sofocante, lo persigue, lo llama a cada rato y cuando no le contesta manda una cadena de mensajes que parece no tener fin.
Ella no era así, se ha vuelto una molestia desde esa noche que no fue a su departamento, no la visitó porque tuvo una desagradable noche en el Bar de los Di Mauro mientras sellaba aquel acuerdo con la compañía de Christopher Lombardi.
Una noche que terminó con la cara ensangrentada de Daniel Di Mauro.
No estaba de humor para pasar una noche de sexo con Diane. No fue y ¿Qué fue lo que pasó? Diane está empezando a comportarse como una novia melosa, cosa que no es, y eso para él es un fastidio.
No canceló su compromiso con la insoportable de Ross para que Diane termine igual o peor que la chiquilla de su ex prometida.
—Apenas soporto esta multitud como para tener que aguantarte a ti más —con frialdad él dijo.
Miró de reojo a su alrededor y se separó de la rubia.
Obviamente Diane no entiende las reglas, etiquetas y comportamientos de la clase social alta ya que proviene de la clase más baja, pero él sí comprende el comportamiento del mundo donde nació, los abrazos los arrimos y afectos cariñosos en público no van con él.
—Eres tú el que está diferente y amargado —se quejó haciendo un puchero con los labios, que a Dereck le irritó aún más —Creí que cuando cancelarás tu compromiso y te deshicieras de esa mocosa que te persigue como garrapata te sentirías libre, que tendrías un mejor humor pero mírate estas peor que un viejo amargado.
Aunque no lo quiera admitir, empieza a notar la diferencia entre ambas.
Por lo menos Ross lo perseguía, lo molestaba a cada rato pero cuando se hartaba y la regañaba ella desistía, era dócil y no lo frustraba contestándole, a pesar que después de que se le pasaba el regaño, ella volvía a hostigarlo.
Sin embargo Diane no desiste... se acaba de dar cuenta que es persistente y no se calla volviéndose todavía peor.
—No es el momento ni el lugar para que hagas berrinches, Diane —señaló con la vista los alrededores —Estas aquí como representante de mi compañía, no como una novia.
—Soy tu novia —ella afirmó.
Dereck hizo un gesto indiferente y se concentró en cualquier cosa ignorándola, pero Diane moleta por su indiferencia lo agarró del brazo y lo obligó a mirarlo.
—Suéltame o esta será la última vez que salgo contigo —con una grave voz el advirtió.
—E-Ere.....
—Disculpe señor ¿Quiere una copa de alguna bebida en especial? —intervino uno de los tantos meseros con una bandeja repleta de copas de licor para los hombres y jugos para las damas.
—Pregúntale a la mujer de a lado —con sequedad dijo y aprovechó el momento para dejar a Diane con el mesero.
Se dirigió sin importarle cuanto aquello fuera a molestarla al otro extremo, donde un grupo de hombres de empresarios del sector fluvial conversaban, algunos de ellos eran socios y accionistas de su compañía.
—Tener a Dereck Walldering en persona en un acto benéfico es inusual —dijo Charles un hombre de tienta años, fabricante de Yates de clase mundial — ¿Qué lo trajo a Francia?
—Vine para cerrar un contrato con Air Meglet.
—Excelente decisión la que lo llevó a entablar conexión con una de las mejores compañías aeronáuticas de nuestro país —habló Sir Albret duque de Beaumont.
—En efecto los es —con arrogancia dijo Dereck —Walldering company sólo se asocia con las grandes y mejores compañías del mundo.
—No contradigo verdades —expresó en acuerdo Andrés Ferrari socio de Dereck, y dueño de industrias Ferreti a la vez que levantaba una copa de champagne.
Gesto que hizo que todos levantaran sus copas y brindaran por el éxito de cada uno de ellos.
Era inmensamente mejor escucharlos a ellos que a Diane hasta que la charla tomó otro rumbo.....
—Tengo entendido que su compromiso fue cancelado —dijo Charles
—Rompí mi compromiso —dijo a secas y observó la plataforma que comenzaba a ser preparada para dar comienzo a la recaudación de fondos.
Con aquella respuesta, aunque con cierto aire cortante, Charles se sintió más confiando,
—Tuve la oportunidad de ver a su ex prometida en una celebración en la mansión de su abuelo —continuó —Mi familia también asistió y quedaron maravillados con ella.
—.......
Dereck se abstuvo y no respondió a pesar de saber la reputación de Ross, tampoco podía contradecir a Charles puesto que si Ross es mal vista, los Walldering también lo serán.
—No lo tome mal, es simplemente un halago hacia la protegida de los Walldering —Charles aclaró —Incluso mi familia pensó en que ella podría ser esposa mía ahora que está fuera de compromiso.
Volvió la vista y miró con fijeza a Charles cuando dijo "esposa mía" que Ross este soltera implica que es libre para que comenzar una relación y entrar a cualquier otra importante familia.
Sí canceló el compromiso con Ross pero eso no significa que ella está disponible para una relación con cualquier otro hombre.
—Es demasiado joven para un matrimonio —con una voz más fría que un bloque de hielo él dijo —El estudio es lo único para lo que ella está disponible.
Cosa que es cierto, ya que aunque no ha vuelto a la mansión de los Walldering puesto que se está quedando en su penthouse y como no la ha visto desde ese día que fue a la mansión a recoger los documentos que necesitaba, supone que ella debe estar dedicándose a la escuela, como tiene que ser.
—N-No solo decía —con voz temblorosa Charles se retractó —Como una simple admiración y respeto por la heredera del medio oriente que se ha ganado la atención de nuestro continente.
La tensión en el aire se había vuelto pesada, y Charles inquieto se removía inquieto sin saber dónde posar la mirada.
No fue su intención que Dereck malinterprete su comentario. Aunque la forma en la que lo dijo incitaba a creer que ahora que Ross esta libre él podría tener una chance de conquistar a la heredera.
— ¿No es esa deslumbrante dama Ross Anderlang? —exclamó Sir Albret señalando la puerta de ingreso al salón —Creo que Dereck dijo que su ex prometida se dedicará a estudiar pero..
Los demás hombres y Dereck voltearon para mirar hacia la dirección que Albret indicó, la dama como aquel hombre se refirió, entró y resplandeció el lugar al instante y de inmediato los periodistas que tuvieron pase al evento se dirigieron a ella.
Esa despampanante dama parecía una Diosa pagana, una bella pelirroja que impresionaba con su beldad al mismo tiempo que alejaba con su mirada indiferente, recién llegó pero en cuestión de segundos atrajo la mirada de todos incluso la del mismo Dereck que la miró cómo si fuera la primera vez que la veía.
El elegante vestido largo y rojo se adhería a su esbelto cuerpo resaltando una piel tan blanca y suave como una pluma, una caballera roja que competía en intensidad con el color de su vestido moviéndose a la par de cada movimiento que hacia y cubriendo su espalda pero dejando en la parte frontal un escote que atraería la mirada de todo hombre.
¿Qué hace ella aquí? Se preguntó sin desprender la vista de ella, estaba hermosa.... tan hermosa que su belleza destellaba a la vez que oscurecía al resto de las mujeres que tuvieron la desdicha de encontrarse cerca de la puerta.
No parecía intimidada por el tumulto de periodistas que se acercaron a ella como moscas, era como si siempre hubiera estado acostumbrada a los paparazzi's, Dereck no estaba cerca pero si lo suficiente para escuchar lo que los periodistas comenzaban a preguntar,
— ¿Señorita Ross quien es su acompañante? —inquirió una morena de Cadena A.
— ¿Vino sola? —una periodista trigueña de Curiosidades indagó.
— ¿Con quién vino? —preguntó otra periodista castaña empujando a la trigueña.
Ella entre abrió los labios para responder pero antes de que pudiera hacerlo un hombre que Dereck reconoció se acercó a Ross y la tomó de la cintura.
—Vino conmigo. —él dijo y el mentón de los periodistas cayo hasta al suelo.
Vino con Christopher Lombardi, repitió Dereck en su mente mientras fijaba la vista en la mano de Christopher en la cintura de ella, gesto que lo irritó de sobremanera sin comprender el porqué.
— ¿Señor Lombardi está saliendo con Ross Anderlang? —se atrevió a preguntar la trigueña devolviendo el empuje a la castaña — ¿No acaba el CEO de Walldering Company terminar con la señorita Ross?
— ¿Es el collar que está usando la señorita Ross propiedad de la familia Lombardi? —volvió a preguntar la castaña que reconoció el rubí de corazón que Ross exhibía en su pálido cuello.
—Ross es ahora imagen de Lombardi & Fuer —Christopher sonrió y con sus profundos ojos verdes miró en dirección hacia el grupo de empresarios que estaba cerca de él, en especial al hombre que lo veía sombríamente —La verán conmigo de aquí en adelante porque es modelo exclusiva de mi compañía.
Una sonrisa se dibujó en los labios de Ross, una leve sonrisa a lado de su socio, socio... volvió a repetir Dereck y sonrió sin humor, ese imbécil ya había puesto los ojos en Ross y esperó la oportunidad perfecta para ofrecerle un contrato.
Miró el cuello de Ross, Lombardi no respondió la pregunta que la periodista le hizo referente al collar, lo dejó como incógnita pero es más que claro cuáles son sus intenciones, además nadie trae a la modelo de su compañía como acompañante si no hay nada entre ellos y eso es algo que Dereck lo sabe perfectamente.
Subió la vista hacia el rostro de esa mujer que en este momento debería estar en la mansión Walldering y no aquí, fue entonces, que los ojos grises de él se encontraron con los ojos ambarinos de Ross, haciendo que la sonrisa que ella mostraba desparezca casi al instante.
Ambos se veían, parecía que ninguno tenía la intención de apartar la vista uno del otro hasta que Ross fue la que apartó la cara con indiferencia y se concentró en la entrevista que Christopher les brindaba a los periodistas sobre el nuevo lanzamiento de la compañía.
El acto benéfico comenzó y el anfitrión aperturó con la primera recaudación de la venta de un objeto de origen egipcio que data del año 65 a.c.
Todos prestando atención a la plataforma donde estaba el anfitrión pero la atención de Dereck estaba en la pelirroja que no se desprendía de Lombardi.
En su cabeza comenzaba a cuestionarse el comportamiento de Ross, ahora que lo pensaba su brusco cambio fue desde esa mañana después de la cena familiar de la noche anterior, que bajó de las escaleras y no le insistió para desayunar con él, ella simplemente agarró sus cosas y se largó a la escuela.
Para Dereck está claro, ella dejó de perseguirlo porque su interés está en el bastardo con el que llegó, es solo una adolescente que cambia de gustos como cualquiera de su edad, debería sentirse aliviado ahora ya no lo atosigará.
Sin embargo desde que la vio con ese imbécil no siente alivio, sino al contrario, una inquietud y una furia que intenta controlar.
Las recaudaciones continuaban no paraban pero él no se detenía por más que se auto exigía dejar de seguirla con la mirada cuando ella ni siquiera le dirigió una mirada más desde aquel instante que chocó la vista durante la entrevista.
Y no quería mirarla, no quería verla, porque si lo hacía obligadamente tenía que ver al imbécil que a cada oportunidad le hablaba cerca del oído, seguramente explicándole sobre los valiosos objetos que ofrecían al que más dinero prometía.
Una humillación para su orgullo, ella es su prometida y está coqueteando en sus narices en un evento de relevancia como este, donde las personas más poderosas están presentes.
Pero luego se recordó, 'ex prometida', el mismo canceló su compromiso con ella, aun así, no puede mostrarse con su amante en el lugar donde su ex prometido también está.
Su mente estaba en ella, su vista también en ella, pendiente de cada movimiento, de cada comportamiento y entre eso, divisó que le dijo algo a su amante, luego, llamó a una mesera, se encaminó en dirección de la salida y salió.
La siguió.... No pudo evitarlo, cuando se dio cuenta ya iba detrás de ella.
Antes de que ella dé la vuelta en la esquina del largo pasillo, Dereck le agarró la muñeca con una delicadeza engañosa que vibraba con tensión reprimida, haciendo a Ross gritar del susto y perder el equilibrio.
Él tiró de ella que estaba a punto de caer, sin embargo al final cayó. Ross cayó en su pecho, consiguió poner las manos en el tórax de Dereck para recuperar el equilibro pero cuando levantó sus largas pestañas y lo vio, se perdió en el gris translúcido de los ojos de él.
Unos ojos que ella intentó evitar con indiferencia durante toda la noche.