Con las esposas, me guían hacia la patrulla, los flashes impactan en mí. Dante me sigue de cerca y detengo mis pasos para encararlo. ─Que mis hijos no vean las noticias, y comunícale a Ofelia que les diga que me fui de viaje, no quiero que… ─No te preocupes, no sabrán de esto. Pero, no será necesario mentir, porque tú no dormirás en una celda, Vladimir no permitirá que eso suceda ─interfiere Dante con dureza. ─Él se va a preocupar, suficiente tiene con el monstruo rondándole y Hannah buscando cómo separarnos ─expreso y niego con mi cabeza. Dante posa una mano en mi hombro llamando mi atención. ─Todo estará bien, Valeria ─pronuncia con seguridad. ─Gracias, Dante ─digo y la detective aclara su garganta. ─¿Ya terminaron de conversar, desean un café o algo? ─Espeta irónica. Clavo

